El productor NO retiene la Soja – PARTE I

La Crisis no termino – PARTE I

El productor NO retiene la soja

Alegremente se acusa a los productores de retener la soja y no querer vender, especulando a una potencial mejora en el tipo de cambio que pueda mejorar su ingreso y el margen de su negocio. De la misma forma se acusa a los exportadores de no querer liquidar divisas como si fuera su voluntad  liquidar hoy o mañana. Aclaro que no es el objetivo de este artículo defender a ningún sector, ellos mismo se saben defender muy bien. Sin embargo, y en mi modesta posición de analista de mercados y consultor de empresa durante más de 25 años, habiendo trabajado en una multinacional exportadora los 10 años previos,  me siento en el deber de dar mi opinión acerca de la actual  coyuntura que se está viviendo en el país.

Primera reflexión: “La incertidumbre paraliza las decisiones”

Lo que está sucediendo desde el punto de vista de la economía doméstica no es ninguna novedad, esto ya lo hemos vivido y lo viene padeciendo el país (“la sociedad civil en su conjunto” ) durante estos  últimos 50 años. Dejo a los economistas su visión de la coyuntura actual, como lo han venido expresando reconocidos especialistas en estos últimos días. Mientras tanto toda crisis genera incertidumbres, y estamos en medio de una crisis que todavía no se ha superado. Que operador económico toma decisiones en un momento de incertidumbre, únicamente los actores financieros que están posicionados en Lebacs, Letes, o Fondos comunes de inversión. El ciudadano de a pie lo máximo que puede hacer es renovar un plazo fijo o cancelarlo y comprar dólares, y los más sofisticados tendrá un fondo común de inversión que deberá analizarse como se han comportado ante esta crisis.  Mantengo mi humilde opinión que esto comenzó siendo una crisis financiera (posición de fondos en Lebacs versus el dólar y la tasa, sumado al desfasaje del déficit comercial, déficit fiscal y déficit de gestión, muy bien explicado por el Dr. Melconian durante su exposición en A Todo Trigo, en Mar del Plata, el viernes de la semana pasada)  que termino por incubar una crisis cambiaria, reflejo en la cotización del dólar que es quien mide la fiebre del enfermo.

Sin minimizar de ninguna forma lo sucedido en el país en esta última semana, por el contrario, en estas líneas,me permito analizar la coyuntura agropecuaria desde el punto de vista del negocio,  la micro economía, su impacto en la actividad en el medio urbano-rural y la conducta social de los productores.

Partimos de una cosecha de soja que se vio reducida en 20 millones de toneladas por efectos de la sequía, en términos económicos globales una caída en el ingreso de divisas de u$s 8,000 millones. En términos socio económico en los medios urbano-rurales, está perdida en la producción de soja, equivale a una brusca caída y freno en la actividad en el interior que solamente en concepto de fletes del transporte de granos equivale a una merma 800,000 viajes de camión. A un precio promedio de 40 u$s/ton transportada, en una media de 350 km,  el sector camioneros tendrá una merma en sus ingresos de u$s 32millones. Habrá menor consumo de combustibles, menor trabajo para los contratistas de cosecha, menor actividad en las rutas, hoteles, restaurantes, gomerías, toda la actividad que gira alrededor de una hectárea de soja está sufriendo una de las peores crisis de la última década.

Segunda Reflexión: “Ningún productor vende su cosecha si todavía no la ha cosechado”

Esta segunda reflexión equivale a aquel famoso axioma de un cazador cuando dice, “no le saquen la piel al oso si todavía no lo han cazado”. En estos momentos quedan por cosechar 6 millones de hectáreas que equivalen a 13 millones de toneladas, estas hectáreas han sufrido las excesivas lluvias de las últimas tres semanas. En estos momentos todavía  se están evaluando las pérdidas tanto en cantidad como en calidad que le han ocasionado las últimas lluvias a los cultivos de soja.  Todo hombre de campo sabe que lluvias superiores a 100 mm sobre un cultivo, como es el caso de la soja, que estaba listo para cosecharse, es imposible de cosechar hasta que paren las lluvias, salga el solo al menos por una semana, y a partir de allí  poder ingresar a los campos con las máquinas para cosechar y con los camiones para poder transportar los granos. Entendemos que todo hombre de ciudad no conoce de lo que estamos hablando, y por este motivo le otorgamos la presunción de inocencia cuando dice “el productor no vende porque es un especulador y espera que el dólar suba”.

Y el productor no vende pues si todavía no ha cosechado lo que está en el campo, no sabe cuánto va a cosechar, no sabe cuánto ha sido perjudicada la calidad de su soja por las excesivas lluvias, porqué todo hombre de campo sabe que una lluvia sobre un cultivo de soja sin cosechar, al impedir la  cosecha, y dejar el cultivo en el campo, se produce apertura de chauchas y los granos se caen al suelo, se pierde entonces rendimiento y cantidad, además las excesivas lluvias producen enfermedad en los granos que dañan su calidad, en muchos casos por la excesiva humedad ambiente se produce el brotado de los granos en chaucha. Pero todo esto el ciudadano urbano no lo sabe, no tiene por qué saberlo, y también le otorgamos la presunción de inocencia cuando dice “el productor no vende porque siempre quiere ganar más”

No es cierto que los productores no han vendido su cosecha y que están reteniendo…en estas próximas líneas vamos a demostrar que los  productores en esta campaña han vendido mucho más cantidad de soja  que en la campaña pasada a igual momento.

Los hechos……………A igual fecha del año anterior los productores habían vendido 9 millones de toneladas sobre una producción total de 55 millones de toneladas, es decir un 16 % de la cosecha.

La realidad…………..Hoy los productores ya han vendido 11 millones de toneladas de soja de una cosecha probable de 37 millones, es decir que ya han vendido el 30 % de la producción total. Sin embargo si medimos las ventas totales de soja con respecto al volumen ya cosechado de 26 millones de toneladas, entonces las ventas de los productores equivalen al 42% del volumen realmente cosechado. Volvemos a repetir ningún productor va a vender lo que todavía no ha cosechado y menos si por excesivas lluvias no puede entrar al campo y no sabe cuál será el rinde, la producción y la calidad final de su cultivo.

Tercera reflexión: “los exportadores no liquidan divisas por voluntad propia, liquidan divisas cuando el productor le vende la soja y deben cambiar los dólares por pesos para poder pagar la compra de la soja”

Que exportador va a liquidar divisas en un momento de incertidumbre cambiaria si el productor no le vende la soja. Todo operador de granos sabe que los exportadores liquidan divisas cuando ya tienen comprada la soja y le deben pagar al productor, y además ya han vendido la soja, el aceite o la harina, a sus clientes del exterior. En la jerga del trading esto quiere decir que ninguna empresa exportadora especula liquidando divisas sin tener como contraparte la compra de la soja, seria 100% especulación y una jugada muy arriesgada de su gerente financiero.

Estamos ante un círculo vicioso, incertidumbre-dólar-tasas-Lebac- FMI- déficit comercial-déficit fiscal-gasto público, y el productor no está alejado de esta realidad. No hay que olvidarse que no hace una semana todavía que tomando un café o mate de mañana nos enteramos que debíamos recurrir al FMI….Y un par de semanas atrás el propio presidente de la nación nos decía, vamos bien, vamos por el buen camino. Que hubiera pasado si íbamos entonces por el mal camino………….