EL PRESIDENTE DE ECUADOR DEJÓ SIN FUNCIONES EN EL ESTADO A SU VICE, QUIEN LO CRITICÓ AYER DURAMENTE

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El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, dejó hoy sin funciones en el Estado a su vice, Jorge Glas, tras las duras críticas que éste le formulara a su gestión, y llamó a la unidad de la gobernante Alianza País (AP), mientras que su segundo en la fórmula de gobierno afirmó que no renunciará y recibió el apoyo del ex jefe de Estado, Rafael Correa, en un serio agravamiento de las diferencias internas en el oficialismo.
“Deróguese el decreto ejecutivo número 9 suscrito el 24 de mayo de 2017 (..), retirándose así todas las funciones asignadas al vicepresidente de la República”, dice el decreto número 100 enviado hoy a la prensa por la Secretaría de Comunicación.
En el documento, Moreno también reivindica el funcionamiento de la Revolución Ciudadana -proyecto que inició el ex presidente Correa en 2007 y del que Glas también fue vicepresidente-, que “radica en una nueva forma de convivencia social en diversidad y armonía, para alcanzar el buen vivir”.
En el escrito, citado por la agencia EFE, se señala que “no ha sido debidamente entendido” por Glas que tanto la lealtad como el compromiso asumido por el proyecto político de la Revolución Ciudadana “implican servir a la patria en unidad de esfuerzos”.
Por su parte, el banquero y principal líder de la oposición, Guillermo Lasso, quien no reconoció su derrota en las elecciones del 2 de abril en que venció la fórmula de AP, afirmó hoy que la decisión de Moreno de dejar sin funciones a Glas lo “legitima” en el poder.
“La restricción de funciones a Glas lo legitima en el cargo @Lenin. Ahora sí vamos con cuestiones de fondo que necesita el país”, escribió en su cuenta de Twitter.
Glas dijo hoy que no sabía cómo sería ahora su relación con Moreno, pero no sólo aseguró que no renunciará, sino que prometió que trabajará “con la ciudadanía”. “Estaré como ciudadano recorriendo con la gente y exponiendo la calidad de los servicios públicos”, adelantó.
Y recibió hoy el respaldo de Correa, quien escribió en la red Twitter: “el ‘diálogo’ sólo ha sido para los que odian la Revolución! Adelante, JORGE (Glas). Tómalo como una condecoración”, la pérdida de funciones en el Estado dispuesta por Moreno.
La tensión entre Moreno y el ala más fiel a Correa, del que forma parte Glas, se agudizó a partir del viernes cuando el presidente dio a conocer -en un discurso televisivo a la nación- los datos de la deuda pública ecuatoriana y aseguró que la situación financiera del país era “crítica”.
Pero un punto de ruptura fue lo que Glas y Correa consideraron un “pacto” de Moreno con el ex presidente Abdalá Bucaram, que estuvo años prófugo y radicado en Panamá, y volvió al país hace meses.
El ex mandatario sostuvo en su cuenta de Twitter que existen “pruebas” que confirman el acercamiento de funcionarios del actual gobierno de Moreno con la familia del ex presidente Bucaram.
“No es en absoluto imaginación. El 5 de mayo, un actual alto funcionario del gobierno (de Moreno) viajó a Panamá a pactar con Bucaram. Hay todas las pruebas al respecto, pero nadie investiga, la prensa cómplice calla”, precisó Correa.
Concretamente, la prensa menciona que a un hijo de Bucaram le habría sido otorgada la conducción de la estatal Corporación Nacional de Electricidad (CNEL).
Ante esto, Correa advirtió a Alianza País que “si calla es mejor que desaparezca o, los que no toleramos el cinismo, separarnos y hacer un nuevo movimiento”.
Glas, además de denunciar también el pacto con Bucaram, agregó, como acusación a Moreno, la “entrega de los medios públicos a representantes de medios privados” y la “manipulación de manera perversa de las cifras económicas, pretendiendo imponer un imaginario de que el gobierno de la Revolución Ciudadana (de Correa) manejó mal la economía”.
En medio de este conflicto que evidencia una fractura de la fuerza gobernante, hoy se reunió también el bloque de Alianza País en el Congreso.
El titular del Legislativo -que tiene mayoría de AP-, José Serrano, confirmó, citado por el diario local El Telégrafo, que viajó a Panamá en mayo pasado, en compañía de Eduardo Mangas, actual secretario de la Presidencia.
Consultado sobre si en esa oportunidad el gobierno pactó con la familia Bucaram el manejo de la Corporación Nacional de Electricidad, el máximo representante del Congreso respondió: “no estamos para hacer ningún pacto con quienes efectivamente golpearon y destruyeron el país”.
“Además, eso sería regresar al Ecuador del pasado; si nos ponemos a hacer pactos, a entregar el gobierno, a entregar los cargos en la Asamblea Nacional (Parlamento)…”, afirmó.