El secretario de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural, Claudio Avruj, rechazó hoy acusaciones sobre una supuesta “desmalvinización” oficial, al señalar que el gobierno argentino “no juega para la tribuna: El reclamo por la soberanía es indeclinable”.
“Este gobierno no juega para la tribuna, el reclamo por la soberanía es indeclinable y esto frente a aquellos que hablan de ‘desmalvinización’, es todo lo contrario”, afirmó en declaraciones a radio Nacional.
El funcionario nacional cuestionó además “la cosa mezquina de la oposición de reunirse para criticar”.
A dos días de haber encabezado el viaje de la comitiva que visitó el cementerio de Darwin con familiares de 90 soldados que fueron identificados, Avruj cuestionó la postura del Estado argentino frente a los familiares de los caídos a lo largo de los años.
“Es imperdonable el silencio, la indiferencia, la apatía y la indolencia del Estado, tanto en dictadura como en democracia”, subrayó.
Avruj atribuyó la ausencia del Estado a “mucha mala información” y dijo que fue responsabilidad “sobre todo de la gestión anterior”, al referirse a los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, que -aseguró- “con la lógica de enfrentamiento permanente con las fuerzas armadas fue trabando y asustándolos” a los familiares de los caídos en las Islas del Atlántico Sur.
“Se asustó mucho a la Comisión de Familiares de Malvinas, ellos estaban enfrentados con el Estado hasta que yo pude entablar el diálogo”, aseguró el titular de Derechos Humanos, al admitir que “se necesitó de un trabajo de confianza y de generación de empatías para lograr que se hiciera posible este trabajo”.
Por esa razón, Avruj adelantó que la tarea inmediata del gobierno será la de “convencer a los familiares de 31 soldados no identificados para que den una muestra de sangre” y puedan visitar sus tumbas con la placa grabada con el nombre y apellido.
Consultado acerca de un posible pedido del gobierno británico al argentino para facilitar la visita de los familiares a sus seres queridos, Avruj dejó en claro que “jamás han pedido nada”.
“En las conversaciones que tuve con el embajador Mark Kent, jamás nos pidió nada. Él tuvo un rol protagónico en el armado y puso todo a disposición”, afirmó al detallar que “abrió su residencia” y los recibió “en su oficina” y jamás les “pidió nada a cambio, solo el bien común porque era bueno para los dos países”.
También reveló que ante el trabajo realizado durante dos años por el Gobierno y sus diferentes áreas para lograr que los familiares puedan visitar las tumbas de sus seres queridos “nadie de la oposición llamó para reconocer la tarea”, y se quejó de que “nadie llama para solidarizarse”.