EL ESPECIALISTA DANIEL KOEHLER, AFIRMA QUE EL PROCESO DE RADICALIZACIÓN DE UN TERRORISTA ES PREVISIBLE

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El director del Instituto Alemán de Estudios de Radicalización y Desradicalización, Daniel Koehler, uno de los especialistas más reconocidos del planeta en temas de lucha contra el fundamentalismo, afirmó hoy que “lo primero que una Nación debe entender es que la lucha contra el problema de la radicalización del terrorismo es mucho más que la atención policial o militar, que no se puede arrestar o matar el problema”.
“Hay muchos actores que deben ser incluidos a la hora de crear una estrategia, la sociedad debe estar incluida empezando por las escuelas, las familias y mucho trabajo social”, precisó Koehler desde Berlín, en una entrevista concedida a Télam con estricto horario de inicio y final.
“Mis tiempos son muy breves”, confesó con amable firmeza, confirmando lo que se podía intuir cuando fijó una demora de dos meses para conceder la entrevista.
Es que por su reconocimiento internacional, el especialista aconseja a muchos gobiernos para crear programas de desradicalización; entrena staff de especialistas en la materia, y asiste a los jueces en tareas relacionadas a los procesos de desradicalización.
“El primer paso es entender que el terrorismo comienza mucho antes de terminar en prisión, y que esas personas tienen una vida después del paso por la cárcel. La inteligencia policial y militar es sólo una pequeña parte de la solución, necesitamos que toda la sociedad sea parte”, sostuvo.
La pregunta frente a esta reflexión fue cómo se puede trabajar con una persona rescatada de las filas de un grupo radicalizado, para lo que Koehler hizo una diferenciación: “Depende si la persona nos buscó a nosotros”.
En esos casos, explicó, “la clave es entender qué elementos clave llevaron a esa persona a unirse al grupo, en primer lugar, y después cuáles fueron sus razones para abandonarlo”.
Resaltó la necesidad de analizar el ambiente que frecuenta esta persona, familia o amigos que puedan ayudar a contener y consolar los problemas psicológicos que puedan tener o no. “Hay que entender realmente a la persona, la biografía, la historia detrás, los motivadores y situaciones en que están”, agregó.
¿Se trabaja también en respuestas prácticas? “Sí, por supuesto, porque después del paso por prisión hay que encontrarles trabajo, proveerles tratamiento psicológico o hacerlos parte de una comunidad para que tengan la oportunidad de vivir su vida con valores más fuertes basados en la igualdad y en los derechos humanos”.
Koehler fue nombrado en 2015 miembro del Programa de Extremismo de la Universidad George Washington en el Centro de Seguridad Cibernética y Homeland Security. Debido a su trabajo en la lucha contra el terrorismo, ayuda a diseñar políticas y recursos para programas de desradicalización basados en la comunidad en EEUU.
En 2016 fue designado para ser el primer experto de radicalización en EEUU en el Tribunal de Distrito de Minneapolis y desde entonces llevó a cabo evaluaciones de riesgo y desradicalización de los fundamentalistas en prisión y formó parte del personal experto de varias agencias del gobierno de aquel país.
“No hay un camino fijo para prevenir atentados, los gobiernos me consultan para que los aconseje y ayude a construir un proyecto o estrategia”, explicó antes de revelar que de acuerdo a su experiencia se pueden prevenir los ataques de los llamados lobos solitarios.
“En un 60 ó 70% de los ataques de los lobos solitarios, el proceso de radicalización de estos sujetos es bien conocido por sus familias, amigos o la comunidad. No lo hacen inesperadamente, en la mayoría de los casos siempre vamos a encontrar a alguien que sabía que la persona se estaba orientando en ese camino”, afirmó.
“¿Qué hay que hacer? Construír un programa de consejería familiar especializada en detectar y entender el proceso de radicalización extrema, para que cuando la familias o los que lo rodean noten un cambio puedan hacer llegar la información a expertos y no sólo a la policía a fin de evitar esa radicalización”, agregó.
Daniel Koehler realizó estudios religiosos, de ciencias políticas y de economía en la Universidad de Princeton y en la Universidad Libre de Berlín. Después de haber terminado el programa de posgrado “Master of Peace and Security Studies” en la Universidad de Hamburgo, se especializó en temas como el terrorismo, la radicalización y la desradicalización.
Desde el año 2016 trabaja también con el Ministerio del Interior en Baden-Württemberg / Stuttgart para ayudar a coordinar la red estatal de prevención contra el extremismo violento y la radicalización y en base a esa experiencia, lo consultamos si existe diferencia en los programas de prevención a aplicar contra islamitas que contra la extrema derecha alemana
“Las ideologías son muy diferentes, pero las metodologías que usan para radicalizar y los procesos psicológicos son bastante similares -explicó. Y los mecanismos para tratarlos son siempre los mismos: Intentar comprender al individuo en cuestión, qué lo lleva al extremismo, trabajar para ver qué se puede hacer para extraerlo y qué se le puede ofrecer como alternativa, ideas y valores morales que tengan sentido y lo ayuden a salir”, sostuvo.
Finalmente y ante la consulta de si será posible erradicar el extremismo, Koehler no dudó en afirmar que a la larga “siempre habrá terroristas extremos” y que “ISIS (Estado Islámico) va a sobrevivir también en un diferente califato o con otra forma”, no obstante lo cual marcó algunas medidas de prevención que se podrían tomar.
“Cortar el influjo de reclutas, para así volverlos cada vez más pequeños y mantenerlos reducidos, o volverlos insignificantes y que no puedan conseguir más seguidores para realizar campañas en gran escala, son dos de ellas. Eso no puede hacerse con fuerza militar e inteligencia solamente, sino que se necesita a toda la sociedad trabajando en la prevención”, concluyó.