EL DÓLAR Y LOS PRECIOS INTERNACIONALES INCENTIVAN LA LIQUIDACIÓN DE GRANOS RETENIDOS EN LA ARGENTINA

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La suba de la cotización del dólar, que superó esta semana los 17 pesos, y la mejora en los precios internacionales incentivan la liquidación de granos por parte de los productores, según analistas del sector, que esperan que si la tendencia se mantiene se rompa la resistencia a la venta con valores más atractivos.
“Normalmente la suba del dólar beneficia a los países exportadores. Siempre que sea una devaluación real que no esté acompañada de una inflación, una depreciación favorece a las importaciones, es favorable para la posición exportadora del país”, explicó a Télam Emilce Terré, coordinadora Informaciones y Estudios Económicos en Bolsa de Comercio de Rosario.
La especialista advirtió, no obstante, que habrá que “ver que la suba de precios no termine erosionando esa mejora de competitividad por precios”.
El último Informe Comercialización Agrícola disponible publicado por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) determinó que el acumulado, al 24 de mayo último, de las ventas al sector exportador e industrial de soja se ubicaron en 21.538.000 de toneladas, mientras que en el mismo período de 2016 la comercialización había llegado a 24.405.000 de toneladas, lo que refleja una merma interanual del 11,74 por ciento en las entregas de granos de los productores al mercado agroexportador.
Esta retención se apoyaba en la expectativa de los productores de soja, que esperaban un mejor tipo de cambio, pero las entregas a la exportación presentaron mejoras en los demás granos.
Los precios internacionales de los principales granos tuvieron, en paralelo, en los últimos 15 días en el mercado de Chicago, una suba de 15,07 dólares por tonelada en la soja, que cerró hoy a 358,72 dólares por tonelada; de 28,93 dólares en el trigo, a 198,14 dólares por tonelada, y de 0,98 dólares en el maíz, que después de haber caído en este período más de 10, cotizó hoy a 150,29 dólares por tonelada.
En lo que respecta al mercado local, en Rosario, los precios disponibles de la soja se ubicaron en 4.000 pesos por tonelada, mientras que por el maíz grado 2 se pagó 2.400 pesos y por el trigo 2.700 pesos.
“El hecho de que la soja haya llegado a 4.000 pesos por tonelada era bastante esperado por el productor, así que hace que haya más voluntad de venta, aunque viene bastante golpeado a nivel internacional”, evaluó Terré.
La analista precisó que “las mejoras temporarias de precios le dan un poco de aire al productor. Se vendió mucho más que otras semanas, hubo más actividad. En lo sucesivo hay que esperar a ver qué pasa”, agregó.
Terré destacó que el hecho de que “Chicago vuelva a estar en suba, es un alivio para la soja”, pero el negocio “está muy atado a lo que pase con el clima en Estados Unidos, que es el principal driver”.
Al respecto, señaló que “en julio/agosto se define el rinde del cultivo y lo que pase con el clima allá es muy importante para ver qué puede pasar con la producción y por ende con los precios”.
El director de Agritend, Gustavo López, manifestó a Télam que la suba del dólar “impacta por dos vías: por un lado los insumos y por otro lado el valor de la mercadería que vende el productor. En este escenario, la soja en 4.000 pesos presenta un precio más atractivo para el productor”.
Esto “va a llevar a romper ciertas barreras de resistencia a la venta, que venía a ritmo muy intenso en trigo y en maíz, pero bastante más aletargado en soja. Todo haría pensar que de mantenerse estos valores de tipo de cambio arriba de 17 pesos por dólar, incluso con los precios internacionales actuales se empezaría a activar más la venta de granos”, consideró.
Andrés Alcaraz, vocero y directivo de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara), consideró que “es esperable que haya una mayor venta de productos” y que a la agroindustria pueda favorecer de manera indirecta “el hecho de que torne más atractivo para el productor vender sus granos”, y resaltó la aparente confluencia de una mejora de los precios internacionales y del tipo de cambio.
“Esta mejora (del tipo de cambio) favorece a que no haya tanta retención y a poder dinamizar la venta del producto, lo cual favorecería a las empresas agroindustriales con alto nivel de capacidad ociosa, en torno a 30 por ciento”, dijo Alcaraz en diálogo con Télam.
En tanto, desde Enrique Zeni & Cia observaron que “en términos reales, considerando la inflación frente a la devaluación del peso, el dólar bajó 6,62 por ciento”.
“De haber mantenido su valor en términos reales, el precio del dólar sería 18,25 pesos. Podemos decir que nos hemos encarecido en dólares frente al mundo durante el período enero-junio de este año”, indicó el análisis de Zeni & Cía.