EL AUTOR DEL ATENTADO FRUSTRADO DE BRUSELAS ERA UN MARROQUÍ SIN ANTECEDENTES DE YIHADISMO

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Un joven marroquí de 36 años sin antecedentes como yihadista fue identificado como el atacante solitario que ayer detonó una bomba casera cargada de tuercas y bulones en la estación central de trenes de Bruselas antes de ser abatido por militares.
La información sobre la autoría del atentado frustrado fue proporcionada por la Fiscalía federal belga, que sin embargo, no precisó el nombre y el apellido del atacante, quien vivía en una casa en el popular y multiétnico Molenbeek que fue allanada por la policía durante las últimas horas
Durante una conferencia de prensa, el vocero del Ministerio público Eric Van der Sypt definió el ataque de ayer como “intento de asesinato terrorista” e informó que el caso ahora es investigado por un juez antiterrorista de Bruselas.
Van der Sypt confirmó que la valija detonada por el joven marroquí, a quien se abstuvo de identificar, llevaba “clavos y pequeñas botellas de gas”, pero que no portaba ni armas de fuego ni cuchillos, ni tampoco un cinturón con explosivos, como apuntaron algunos medios locales en un primer momento.
“Está claro que trató de hacer más daño del que causó. Los daños podrían haber sido peores”, comentó el portavoz sobre el incidente, que no dejó ningún herido.
El sospechoso era O.Z., nacido el 12 de enero de 1981 y de nacionalidad marroquí que vivía en Molenbeek, distrito de fuerte población musulmana en la capital belga y conocido porque allí vivían algunos de los yihadistas que participaron de los ataques de marzo de 2016 en Bruselas.
Anoche, fuerzas especiales de la policía allanaron el domicilio del atacante, aunque la Fiscalía se abstuvo de dar detalles sobre el operativo pero sí afirmó que durante el ataque el joven marroquí actuó solo, señaló la agencia de noticias EFE.
“Lo más importante es que no era conocido por hechos de terrorismo”, comentó Van der Sypt, ante las informaciones de medios belgas que apuntan a que tenía cargos por tráfico de drogas o delitos sexuales.
En tanto, el primer ministro belga, Charles Michel, dijo tras un encuentro de su Consejo Nacional de Seguridad que no hay indicios de que pueda haber otro ataque inminente y que por eso el nivel de alerta terrorista no será elevado y permanecerá en el escalafón tres de cuatro.
Pese a ello se tomarán medidas ante eventos importantes como deportivos o conciertos, agregó, a la vez que llamó a sus compatriotas a no dejarse intimidar y a mantener su estilo de vida habitual.
Michel agradeció a los soldados que mataron al sospechoso. Ante una situación potencialmente peligrosa reaccionaron con rapidez y profesionalidad, remarcó.
En este sentido, medios belgas consignaron que a raíz de la presencia de un paquete sospechoso, la policía evacuó está mañana la estación de trenes de la ciudad de Namur, al sur de país, mientras que en Amberes, la segunda ciudad más grande de Bélgica, también se llevó a cabo un procedimiento, informó DPA.
Durante la conferencia de prensa, la Fiscalía proporcionó detalles sobre los pasos que dio el presunto yihadista antes de hacer estallar la valija y ser baleado por los soldados que custodian la estación central ferroviaria de la capital belga.
Según el relato, el hombre entró en la estación a las 20.39 hora local (15.39 hora de Argentina) de anoche y tras pasar por el vestíbulo principal, se dirigió escaleras abajo hacia un grupo de pasajeros.
Tras retirarse por unos momentos, volvió hacia este grupo minutos más tarde sosteniendo una maleta, a la vez que gritaba y causaba una “explosión parcial” en la que nadie resultó herido.
La maleta inmediatamente se prendió fuego y el hombre “dejó el equipaje quemándose” y se dirigió a continuación escaleras abajo hacia un andén persiguiendo a un responsable de la estación.
Entre tanto la maleta, que contenía clavos y botellas de gas, “explotó una segunda vez de manera más violenta”.
Según el Ministerio público, el sospechoso volvió entonces al vestíbulo y se precipitó hacia, al menos, un militar allí presente gritando “Allahu Akbar” (Allah es grande), una consigna que habitualmente los yihadistas lanzan antes de cometer un atentado.
El soldado “abrió fuego inmediatamente e hizo blanco en el individuo varias veces”, que murió más tarde en el lugar a causa de las heridas.
El portavoz indicó que, “por el momento, no hay vinculación” entre este caso y el ataque yihadista del lunes en los Campos Elíseos de París, en el que un hombre que había jurado lealtad al grupo islamista radical Estado Islámico (EI) estrelló un vehículo policial.