El 70% de las personas quieren trabajar la mayoría de la semana desde sus oficinas

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A medida que el COVID-19 sigue aumentando en varios países, algunos empleadores dan por muerta a la oficina y apuestan por el teletrabajo como mejor herramienta para enfrentar el futuro. No obstante, varias experiencias de años pasados y sobre todo de las últimas semanas están demostrando lo contrario. 

“Con el teletrabajo, la gran mayoría experimentó lo que ya es reiterado oír: agotamiento físico o mental, más horas de trabajo o disminución de la creatividad, entre otras problemáticas. Sin embargo, con el paso de las semanas comenzamos a descubrir limitaciones del teletrabajo que antes no veíamos y que tienen un impacto más profundo en nuestro desempeño y el de las empresas”, explica Tomás Calusio, Director de WeWork Argentina.  

Algunos de los líderes empresariales más importantes a nivel global manifestaron su preocupación con la posibilidad de que se extienda a mediano y largo plazo el trabajo desde casa por los impactos que esto tendría en sus organizaciones. 

Uno de los primeros en referirse al tema fue John Waldon – Presidente y COO de Goldman Sachs, quien compartía hace unas semanas lo siguiente: Nos preocupa que la cultura corporativa de la organización decaiga, estamos ansiosos  por volver a tener algunos equipos en nuestras oficinas y empezar a reinvertir en el fortalecimiento de la cultura y el desarrollo de nuestros colaboradores”.  Y es que la preocupación de Waldon como de muchos otros recae en que el teletrabajo está destruyendo silenciosamente identidades corporativas que tanto demoraron en construirse.

No solo las identidades corporativas se vieron amenazadas. El impacto que tienen los espacios de trabajo en el desempeño de las personas y en el crecimiento de las empresas es innegable. Julie Sweet – CEO de Accenture – y Nicholas Bloom, Profesor de Economía en la Universidad de Stanford, aunque comparten que fue una buena noticia que se pudiera seguir innovando de manera remota, concuerdan en que solo será una solución temporal dado que el “engagement” entre personas resulta fundamental para tener éxito a largo plazo. Bloom además teme que la ausencia de los equipos en los espacios de trabajo generen un declive en los procesos de innovación y que esto cause que las ideas que hoy se están perdiendo disminuyan la aparición de nuevos productos en 2021. 

En ese mismo camino, Sundar Pichai CEO de Google, una de las empresas que junto a WeWork promueve la colaboración y la comunidad como pieza fundamental para crear innovación, compartió en una entrevista su visión sobre el tema: “Nuestros campus están diseñados para permitir la colaboración y la comunidad.  De hecho, algunas de nuestras mayores innovaciones fueron el resultado de encuentros al azar en nuestras oficinas y está claro que esto es algo que muchos de nosotros no queremos perder nunca”.

Lo interesante es que si bien el teletrabajo para algunos es nuevo, ya había sido probado algunos años atrás. Compañías como IBM, Best Buy, Bank of America o AT&T afirman que, al implementar el trabajo remoto durante la última década, la creatividad y la innovación sufrieron y se vieron afectadas,  al igual que los empleados remotos ya que a menudo se sentían marginados, lo que los hacía ser menos leales a la organización. 

Lo que sí planteó la pandemia es la necesidad de espacios de trabajo flexibles en donde el teletrabajo y la oficina se complementen y se den como opciones para los colaboradores. El más reciente estudio realizado por The Hallman Place Strategies en alianza con Réplica encontró que el 70% de las personas quieren trabajar la mayoría de la semana desde sus oficinas y han empezado a demandar mayor flexibilidad a sus empresas. ¿Las razones? 

  • Los equipos que trabajan en el mismo espacio les resulta más fácil generar confianza y tomar decisiones rápidamente. Sienten más confianza en sus equipos cuando pueden verse físicamente e interactuar, ver la expresión corporal y la emoción con la que comparten sus opiniones. 

 

 

  • Las reuniones cara a cara y la colaboración son vitales para mantener a los empleados motivados y generar nuevas ideas.

 

 

 

  • Los Millennials y la Generación Z no quieren ser la “Generación Zoom”. El 81% de los Millennials encuestados  y el 82% de la Generación Z se sienten menos conectados mientras trabajan desde casa. El 57% de los Millennials encuestados y el 61% de la Generación Z dicen que la cantidad de tiempo que pasan en videollamadas diariamente dificulta la ejecución de las tareas y disminuye la productividad.

 

 

 

  • Somos animales sociales: Las relaciones sociales y el contacto interpersonal benefician tangiblemente la salud mental y física.

 

 

En el caso de WeWork, la empresa líder de espacios de trabajo colaborativo en el mundo, implementará modelos flexibles como el “hub-and-spoke” en donde una compañía tiene una sede principal y algunas oficinas satélite en distintos puntos de la ciudad. Este tipo de dinámicas parecen llegar para quedarse, pues le dan la facilidad a los colaboradores de escoger a qué edificio asistir según cercanía con sus hogares, reduciendo tiempo en transporte y en una era post COVID-19, disminuyendo riesgos de contagio. 

“En conclusión, los espacios de trabajo se humanizaron en las primeras semanas del COVID-19. Fueron subvalorados y muchos pensaron que eran cosa del pasado. Ejemplos del presente y de hace unos años demuestran la importancia que tienen para el ser humano, favoreciendo el crecimiento como seres sociales y sobre todo, ayudando a resolver problemas juntos mediante la cultura colaborativa. Por ello, estamos seguros que la oficina  no ha muerto y no morirá”, afirma el Director de WeWork Argentina, Tomás Calusio.