EL 19° CONGRESO DEL PC CHINO SESIONA DESDE MAÑANA

El 19º Congreso Nacional del Partido Comunista de China, que sesionará entre mañana y el 24 de octubre próximo en el Gran Salón del Pueblo en Beijing, “modificará su constitución para representar los nuevos conceptos, pensamientos y estrategias de gobernanza con Xi Jinping en su núcleo”, dijo hoy Tuo Zhen, portavoz del congreso, y remarcó que para el partido “la reforma es una lucha constante, nunca una misión cumplida”.
Durante la tarde de hoy, en el Gran Salón del Pueblo en la plaza Tiananmen, centro político e histórico de Beijing, el vocero del PCCh informó en conferencia de prensa que la modificación de una enmienda constitucional “incluirá teorías clave y pensamientos estratégicos” para diseñar “las medidas generales de reforma sobre el sistema político y otros sistemas del país”.
El operativo de seguridad prevé que el centro de Beijing sea cercado y la plaza central cerrada al público general, para abrir la 19va. edición de este hito histórico en la vida política de la sociedad china, pero también a nivel internacional, ya que la segunda potencia económica del mundo, a través del partido gobernante, esbozará las directrices políticas de los próximos cinco años.
También elegirá autoridades. Se espera que el presidente chino y secretario general del PCCh, Xi Jinping, sea refrendado en su cargo, al igual que el premier Li Keqiang, pero el resto del Comité Permanente del Politburó –cinco en total- renovará sus filas por hombres más jóvenes.
Aún así, esto se revelará a lo largo del Congreso, que durará una semana y que contará con la presencia de 2287 delegados de todo el país, elegidos entre más de 89 millones de miembros del partido.
“Enarbolamos la bandera del socialismo con características chinas, persistiendo en el marxismo y el leninismo, el pensamiento de Mao Zedong, la teoría de Deng Xiaoping, el concepto científico de desarrollo, para implementar los nuevos conceptos de la gobernación y administración del estado”, dijo hoy el vocero, quien sostuvo que harán un balance del último lustro para elaborar “un plan de acción y una serie de políticas” de acuerdo a “la necesidad de la época y el deseo del pueblo”.
En una larga conferencia, con presencia mayoritaria de la prensa extranjera, Tuo habló del “protagonismo del pueblo” y su aspiración “a una vida hermosa” que representan “el objetivo de nuestra lucha”.
Y delineó lo que se viene: “Vamos a seguir promoviendo la reforma como del sistema de empadronamiento, la reforma en materia de la garantía de asistencia médica y el servicio médico, la reformas de las políticas en el emprendedorismo y en la innovación. Para nosotros, la reforma es una lucha constante, nunca una misión cumplida”.
“Todos los logros alcanzados por China en materia de reforma y desarrollo desde el inicio de la reforma y la apertura hace casi cuatro décadas no serán posibles sin la reforma del sistema político, y esto seguirá siendo el caso en el futuro”, agregó.
“China no copiará ni replicará los modelos de otros países en la reforma del sistema político”, porque “nuestras tradiciones culturales únicas, experiencia histórica única y condiciones nacionales únicas determinan que debemos seguir un camino de desarrollo adecuado a nuestras propias características”, dijo.
También, en cuanto a la apertura económica, agregó que Xi “dijo que China no cambiará su política de usar capital extranjero, de proteger los derechos e intereses legítimos de los inversores extranjeros, de ofrecer mejor servicio de inversión y operación para las empresas de todos los países”.
En cuanto a la dura campaña contra la corrupción en el partido y el gobierno, el vocero fue tajante sobre la decisión que tomarán en este encuentro: “Ya existe un ímpetu aplastante dentro del país para acabar con la corrupción. Todos los que infringen la ley van a ser castigados”.
Previo a la conferencia de prensa, los más de 2.000 delegados se reunieron el Gran Salón. De todas partes de China llegaron 38 delegaciones de las 31 regiones provinciales, los departamentos del Comité Central del PCCh, los órganos del gobierno central, las empresas controladas por el gobierno, el sistema financiero central, el Ejército Popular de Liberación, la Policía Armada y los miembros del PCCh de origen taiwanés.
Cada cinco años, China celebra este evento político que define las líneas de acción y que este año -con la presencia de 2.287 delegados- se hará a menos de un mes de la visita del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, remarcando las nuevas directrices, que si bien no tienen el peso de ley son clave para entender el futuro del país más poblado del mundo y su rol cada vez más encumbrado en el ajedrez global.
A pesar de la escasa información que circula, la prensa internacional y algunos analistas chinos ya barajan los nombres de aquellos que se sentarán en la mesa chica del partido y del ejecutivo para trazar el camino de los próximos cinco años: Li Zhanshu, Wang Yang y Hu Chunhua, como lo más populares y Chen Min´er y Han Zheng, como los jóvenes –promedian los 50 años- que pisan fuerte.
Ellos podrían reemplazar los veteranos que se retiran: Zhang Dejiang, Yu Zhengsheng, Liu Yunshan, Wang Qishan y Zhang Gaoli, mientras que se espera que Xi ratifique su liderazgo y tanto él como su premier, Li Keqiang, mantengan su lugar en el Comité Permanente del Politburó.