EJÉRCITO E INTELIGENCIA ISRAELÍ ACONSEJAN LEVANTAR MEDIDAS DE SEGURIDAD EN UN SITIO SAGRADO DE JERUSALÉN

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El Ejército y el Servicio de Inteligencia israelí aconsejaron al primer ministro, Benjamin Netanyahu, que evite una escalada de violencia y ceda a los reclamos palestinos contra las medidas de seguridad impuestas en la Explanada de las Mezquitas, uno de los sitios más sagrados de Jerusalén.
El fin de semana, luego de un ataque en el que murieron dos policías, Israel instaló detectores de metal en una de las entradas a la Explanada, lo que desató la furia de los palestinos, que exigen su retirada y protagonizaron protestas en Jerusalén este y choques con la policía que dejaron decenas de heridos.
La espiral de violencia en torno a la decisión puso al descubierto el disenso israelí respecto a las nuevas medidas en la Explanada, donde se ubican las mezquitas de Al Aqsa y el Domo de la Roca, dos de los templos más sagrados para el islam, la religión de la mayoría de los palestinos.
Mientras el ministro de Seguridad Pública, Gilad Erdan, y la policía son partidarios de mantener los detectores, el Servicio de Inteligencia Interior, o Shin Bet, y el Ejército se inclinan por quitarlos y evitar una “violencia innecesaria”, informó el Canal 2 de Israel y el diario israelí Haaretz.
El jefe del gobierno israelí, que regresó hoy de una visita oficial a Hungría, dijo que mantendrá consultas con miembros de los cuerpos de seguridad para encontrar una “salida digna” a la crisis desatada en torno al lugar sagrado, informó la agencia de noticias EFE.
Netanyahu adelantó que no va modificar su postura, pero que escuchará todas las opiniones de los expertos de seguridad para resolver este asunto, informaron hoy medios locales.
También Ismail Haniye, líder del movimiento islamista Hamas que gobierna de facto la Franja de Gaza, instó al gobierno israelí a retroceder en sus medidas, a las que consideró “violaciones que encienden el fuego en la zona”.
Al mismo tiempo, Haniye, convocó a los palestinos a protestar mañana contra las medidas en la mezquita de Al Aqsa, para poner “un punto de inflexión en la batalla por la defensa de Jerusalén”.
En una intervención televisada desde Gaza, pidió a los países árabes y musulmanes unirse a un “día de la ira y de alineación pública”.
El mufti o líder islámico de Jerusalén llamó ayer a todas las mezquitas de la ciudad a no hacer el sermón del viernes, el día sagrado musulmán, para que todos los fieles que deseen rezar se dirijan a las inmediaciones de Al Aqsa, lo cual hace temer que aumente la tensión.
El presidente palestino, Mahmud Abbas, quien se encuentra de visita oficial en China, acortó su viaje y mantiene contacto con líderes del mundo árabe sobre la cuestión, informó su portavoz Nabil Abu Rudeina.
Los palestinos se oponen a las medidas de seguridad por temor a que se quiebre el delicado statu quo entre Jerusalén y Jordania con respecto a este lugar, el tercero más sagrado para los musulmanes, cuya administración y seguridad son responsabilidad jordana, con participación palestina, y donde Israel tiene derecho a consulta sobre quienes acceden al recinto.
La Explanada es también el lugar más sagrado para el judaísmo, que lo denomina Monte del Templo, y tiene a sus pies el principal lugar de culto judío, el Muro de los Lamentos.
En el marco de la tensión desatada en la región, en tanto, un palestino murió hoy por disparos del Ejército israelí poco después de intentar apuñalar a un grupo de soldados en un puesto de control en la ciudad cisjordana de Hebrón, según informó un portavoz militar.
El asaltante fue alcanzado y no se registraron heridos por el ataque, según la el vocero.
Paralelamente, un informe de prensa sobre un nuevo plan de Israel, que proyecta la construcción de 1.100 de viviendas en territorio palestino ocupado, entre Jerusalén y el muro de separación en Cisjordania, y cortará la continuidad territorial entre el este de la ciudad y Cisjordania, desató preocupación en autoridades palestinas y ONG israelíes.
Si el plan del Ministerio de Vivienda fuera aprobado, extendería la construcción de Jerusalén hacia el este, llenando el espacio que hay entre el asentamiento de Adam y la colonia de Neve Yaakov.
“Este nuevo barrio cortaría en dos las zonas construidas palestinas y dificultaría la continuidad física entre los barrios palestinos de Jerusalén este y la zona sur de Ramallah”, la capital palestina en Cisjordania, declaró Anat Ben Nun, portavoz de la ONG israelí Paz Ahora.
En tanto, un soldado israelí, Elor Azaría, que fue encarcelado en febrero tras ser condenado por homicidio por matar a un palestino que yacía en el suelo herido y desarmado, salió hoy de prisión y estará bajo arresto domiciliario hasta que un tribunal decida cómo cumple su sentencia.