Eduardo Duhalde: “Con Kirchner no tuve una mala relación“

En La Noche Recién Comienza, el ex Presidente de la Nación recordó al santacruceño y brindó su opinión acerca de la situación política actual.
 

 “La situación es la que ve todo el mundo. Enormes dificultades, la gente con miedo y la criminalidad avanza”. Eduardo Duhalde, de esa manera, comenzaba la conversación con “La noche recién comienza”.

      En una nota exclusiva, el exPresidente de la Nación habló de todo y no se guardó nada: opinó del panorama económico y social actual, recordó el momento en el cual asumió la presidencia de Argentina y contó anécdotas sobre su relación con Néstor Kirchner.

      Además, brindó su visión acerca del desempeño del gobierno de Mauricio Macri e hizo hincapié en los inconvenientes que genera tanto el narcotráfico como la corrupción. 

      A modo de introducción, en cuanto al desenvolvimiento de Cambiemos a nivel nacional, el Funcionario dijo: “este es un país desordenado y descontrolado. Debemos buscar las soluciones para que se encuentre una salida. No pienso que un partido asume para hacer el mal”.

      En ese sentido, remarcó que el oficialismo “se equivoca demasiado”, sobre todo en la toma de decisiones. “Las medidas exigen mucho trabajo y una gran tarea. Esto es difícil y no creo en otra cosa que en el consenso”, reconoció. 

      A su vez, el entrevistado citó frases de Raúl Alfonsín y dio consejos para que se llegue a acuerdos generales. “El Doctor decía que donde no hay diálogo, hay violencia. No pidan que hable mal de un dirigente porque nunca lo hice. Ahí empiezan los problemas”, afirmó.

      “Que los partidos entiendan que hay un solo objetivo: la mejor organización. Si peleamos, el Estado no tiene salida”, subrayó. De inmediato, aseguró que jamás gobernó “desde la soledad de un bloque”, aún con mayorías o minorías.

       Por otra parte, cuando se le preguntó por el contexto en el cual tomó el mando del Estado, el “Cabezón” profundizó en cuestiones precisas y destacó los objetivos alcanzados. “Todos los presidentes dicen que no mienten, que son honestos y no cuentan con un relato. Las palabras no sirven”, aseveró.

       “Horas antes de la asunción, me llamó Raúl Alfonsín y me dijo que seríamos responsables de una matanza”, confesó. “Le contesté que no era suicida”, añadió. Para más datos, el exGobernador de la provincia de Buenos Aires explicó que planeó un “co-gobierno” como en su época de mandatario bonaerense.

       A raíz de ello, reveló: “con Don Raúl nos pusimos espalda con espalda dado que estábamos frente a intereses muy poderosos a nivel internacional”. Asimismoexclamó queen Argentina “las deudas” se pasaron a pesos y, en consecuencia, se salió con “ayuda de todos”.

       Como si fuera poco, Duhalde calificó a Jorge Remes Lenicov como “un gran ministro de Economía” y elogió a otros especializados en la materia que lo acompañaron en 2002 y 2003. “Luego llegó Roberto Lavagna, quien posee una gran capacidad y unos extraordinarios conocimientos”, esbozó.

       Sin embargo, en referencia a los modos y formas de los políticos contemporáneos, el experimentado Abogado argumentó que hoy, desde el lugar donde los puso la ciudadanía, “hablan mal” de las personas y entidades. “Eso me parece un total disparate y no se permite en ningún sistema democrático”, manifestó.

       Más adelante, en el instante que se le consultó por la relación con el recordado Néstor Carlos Kirchner, Eduardo advirtió que no le causó placer cuando lo llevó a la presidencia ya que el candidato era Carlos Reutemann, aunque este no aceptó.

     “Después fue Felipe Solá y más tarde Menem, pero no pasaba”, puntualizó. “Cuando llamé al puntano Rodriguz Saá, no me contestó. Con Kirchner no tuve una mala relación”, especificó.

      En paralelo, el protagonista de la charla señaló que no esperaba que el ex Gobernador de la provincia de Santa Cruz tuviese “ideas soviéticas” y contó que, en el momento que él muere, también pereció la política.

      “Sólo quedó el acting, que es Cristina. De política entiende menos que la mayoría de los argentinos. Néstor era político”, confirmó. En continuidad con este asunto, Duhalde repasó su accionar después de la llegada de Kirchner al poder y compartió detalles peculiares de su rol en aquel entonces.

       “Ni siquiera me quedé en la asunción. Era muy degradante que dijeran que era chirolita mío”, sentenció. “Primero me fui a Brasil con Lula y después me instalé en España”, informó.

       No obstante, el integrante del Partido Justicialista recalcó que un día lo llamaron y le comunicaron que había sido elegido como Mandatario del Mercosur. “Volví y les aseguré que me iría cuando se produjera la unión de la Comunidad Sudamericana de Naciones”, sintetizó.

      Así las cosas, prosiguió: “el 9 de diciembre de 2004, luego de la firma de la fusión de lo que fue la UNASUR, le comuniqué al ministro mi alejamiento”.

      En lo que respecta al futuro y las diferentes estrategias para un triunfo electoral, el primer Vicepresidente durante el mandato de Caros Saúl Menem citó de nuevo al economista Roberto Lavagna y resaltó sus virtudes. “Es un hombre que supera la grieta. Fue secretario de industria y embajador de la Unión Europea”, avisó.

       “Ni bien lo llamé, se puso a disposición del país. Es una persona respetable y quiere a la nación”, caracterizó. “Confío en que él debería ser Presidente, pero no alcanza con un gobernó de partido. Eso es un grave error”, sugirió.

       Enseguida, el Funcionario puso énfasis en la necesidad de “un gobierno de mayorías parlamentarias”, en el que participen desde distintos espacios. “Así que la tarea no es que sólo gane Lavagna sino que haya ciudadanos que piensen en políticas de Estado”, conjeturó.

        No conforme con ello, el “Cabezón” se refirió a los cambios de actitudes de la población a lo largo del tiempo y marcó puntos clave para una cordial gobernabilidad. “La gente no cree en los partidos ni en los políticos. Esto es un tema de todo occidente y es muy visible”, asimiló.

       “Cuando era gobernador, afirmé que tenían que desaparecer dos conceptos: oficialismo y oposición”, describió. “No quiero bloque único. Expresé que el ganador gobierna y el perdedor también”, comunicó. Al fin de cuentas, exclamó que quien obtiene el triunfo “administra” y el que no controla.

       “Lo que sucede en Argentina es una vergüenza ya que los controladores son los amigos. Esto no resiste el más mínimo análisis”, declaró.

       En lo que atañe a la circulación narco a gran escala y la decadencia de ciertos factores de la comunidad, Duhalde estableció su postura y acudió a la historia.

       “Hace años que lucho y trabajo. Ya en 1984 vaticinaba que se acercaban los dos jinetes de la Apocalipsis, que son la droga y la corrupción. Ya se veía”, certificó. “Soy especialista en estudio de futuro. Hice hasta lo imposible para que me entendieran”, replicó.

        A través de sugerencias, alertó que los percances que posee el Estado van de la mano con una sociedad en la que “se derrumbaron” los valores.

       Con argumentos evidentes y teorías concretas, Eduardo se enfocó en las  falencias de la clase política y comparó los procedimientos de otros países para la solución de flagelos con Argentina.

     “Hay dos inconvenientes que facilitan el narcotráfico y la corrupción. El primero es la ignorancia. Muchos funcionarios no preveían las consecuencias”, aclaró.

      Por consiguiente, resumió: “al Presidente actual, cuando era Jefe de Gobierno Porteño, le hablé de las adicciones, me contestó que no sabía nada y me mandó una secretaria, que era la gobernadora de ahora”.

      De acuerdo con los testimonios del Funcionario, Macri no se convenció para que se hiciera una gran tarea de prevención. “Nosotros no implementamos lo que hizo Europa. A esto se le dedica tiempo, de forma directa o indirecta”, alentó.

      “Que se armen estructuras alrededor del territorio nacional y que se le dé a los jóvenes el interés positivo. La cobardía, la soberbia y la corrupción son pecados”, criticó.

        En relación a los defectos y fortalezas de la conducción del PRO, el Abogado esgrimió que “es destacable” el modo en el cual este gobierno secuestra droga. “El principal problema es el narco barrial: hay chicos tirados en la calle sin que nadie los apoye”, insinuó.

        Sin lugar a dudas, analizó que la culpa la tienen “los intendentes”, aunque muchos de ellos ya no viven en sus sitios de origen. Si se tiene en cuenta los lazos con Mauricio Macri, Duhalde dejó en claro sus sensaciones y expresó los costados negativos del proceso.

        “Con el Presidente corté relaciones hace tiempo, pero no estoy peleado”, completó. “Dos meses antes de que asumiera, le envié una carta y le marqué que uno de los talones de Aquiles era la vergüenza. No me contestó”, ratificó.

       Entre otros asuntos, enunció que, en los meses siguientes, publicó un artículo en diversos diarios, el exPresidente de Boca Juniors le envió un secretario y, juntos, trabajaron en la apertura de mercados al mejor estilo europeo.

       “Estoy convencido de que juegan para las grandes empresas de venta de productos y no es para nada agradable”, recriminó. “Puse manos a la obra. Si los que gobiernan no me acompañan, me uniré con aquellos que me interpreten”, avisó.  

       Ya en el final, el Funcionario no esquivó la realidad del Partido Justicialista y su intervención, miró más allá del horizonte y no se olvidó de los duros tiempos que atravesó cuando fue intendente de Lomas de Zamora.

       En primer lugar, determinó: “nunca mantuve una buena relación con Luis Barrionuevo. Tuve enfrentamientos porque siempre nos posicionamos en sitios diferentes del arco político”.

       Durante los minutos posteriores, mediante un breve lapso, consideró que en el partido bonaerense del cual fue responsable estaba “preparado” para el golpe militar. “Viví un momento terrible y muchos piensan que fue el 2001”, relató.

        “Me escondí porque la triple A me buscaba y los montoneros me mataron cuatro policías. Pese a ello, seguí”, enumeró. Una vez que la Democracia retornó, anunció que Alfonsín ganó por 36 mil votos en su distrito y él también se quedó con la victoria en los sufragios.

        En segundo término, en el rato que se lo interrogó por la forma que prefiere que lo recuerden una vez que llegue su último día, el Abogado se explayó sin vueltas. “Todos quieren que de uno se acuerden bien. La historia argentina está llena de gente que hizo bien su labor, pero fueron olvidados”, reclamó.

        “Voy por la calle sin custodia. Ese es el pago en vida que más me gusta”, finalizó.