EDENOR LLEVA INSTALADOS 70.000 MEDIDORES PREPAGOS

La distribuidora de electricidad Edenor ya instaló en lo que va del año 70.000 Medidores Integrados de Energía (MIDE), equipos de sistema prepago, con los que busca reducir la pérdida energética en su sistema y la morosidad, así como facilitar a los usuarios el control y la eficiencia de consumo.
Desde la empresa se informó que hasta el momento se instalaron 70.000 medidores integrados, de los cuales el 95% son beneficiarios de la tarifa social, como parte del programa de la distribuidora por el cual se prevé alcanzar los 260.000 equipos entre 2018 y 2019.
Los nuevos equipos inteligentes que reemplazan a los tradicionales medidores de electricidad permiten a los usuarios realizar recargas sin montos mínimos en más de 600 puestos habilitados en barrios y partidos en los que la empresa presta su servicio con un total de 2,9 millones de usuarios.
Tal como ocurre con algunos servicios de telefonía o televisión satelital, el sistema permite el uso de energía eléctrica previo pago de la misma, por el cual el usuario abona en un punto de carga, introduce el código en el medidor y la empresa pone a disposición la cantidad de KWh equivalente al importe abonado.
A raíz de los nuevos cuadros tarifarios vigentes, desde la empresa se explicó que con una carga de 100 pesos se puede acceder a una prestación de 80 kwh aproximadamente, poco más del 25% del consumo promedio de una vivienda tipo de la jurisdicción, estimada en 300 kwh por mes.
En el caso de beneficiarios de tarifa social, el sistema entrega de manera gratuita los primeros 150 kwh de consumo, a partir de los cuales ya con recarga previa se puede acceder a otros 150 kwh con un 50% de descuento y los que superen los 300 Kwh a precio de los cuadros tarifarios generales.
El concepto del sistema es que el cliente pueda llevar un control de los gastos para adaptar la economía doméstica a su realidad de ingresos pero, al mismo tiempo, para promover la eficiencia energética, ya que el usuario logra conocer en tiempo real a través de la pantalla del equipo la evolución de su consumo.
El equipo también permite monitorear cuánto resta por consumir y dispone de un sistema de alarma que avisa cuando restan dos días de consumo, a partir de lo cual el usuario puede realizar una nueva recarga.
Pero por parte de la empresa, la idea es buscar con el programa reducir a morosidad de los clientes y al mismo tiempo la clandestinidad de las conexiones del servicio eléctrico, a partir de haber relevado unas 300.000 viviendas no habilitadas con la consecuente pérdida energética y económica.
El sistema que la compañía mantuvo en etapa piloto desde 2003, pero cuya implementación no concretó desde entonces por el bajo costo de las tarifas eléctricas, fue oportunamente cuestionado por la Defensoría del Pueblo Bonaerense al considerar que incurriría en la afectación de los principios de no discriminación, universalidad y continuidad de los servicios públicos.
El costo del equipo -de instalación voluntaria para los usuarios y realizada por técnicos de Edenor- es a cargo de la empresa, y consiste en el reemplazo del medidor en el domicilio en el caso de que ya se encuentre realizada la conexión, o requiere colocar todo el tendido de cable nuevo y el monoposte para las instalaciones clandestinas.
El ticket de recarga que emite la expendedora además sirve como comprobante de domicilio para acceder a otros servicios e incluso a determinados préstamos personales, aseguraron desde la empresa al considerar que esa función cumple un rol de “integración social”.