UN TRIPLE ATENTADO Y UN TIROTEO DEJARON CASI MEDIO CENTENAR DE MUERTOS EN PAKISTÁN

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Al menos 42 personas murieron y casi un centenar resultaron heridas hoy en tres atentados y un tiroteo contra fuerzas policiales cometidos en el sur y en el noroeste de Pakistán, informaron autoridades locales y fuentes hospitalarias.
En la tarde de hoy explotaron dos bombas consecutivamente en un concurrido mercado de la ciudad de Parachinar, en el noroeste del país.
Mussarat Hussain, un funcionario local, habló de, al menos, 25 muertos y 80 heridos en ese lugar, pero las cifras podrían aumentar dado el estado de gravedad de muchas de las victimas.
Los heridos graves fueron trasladados a hospitales cercanos a la capital en helicópteros, según fuentes militares.
El doble atentado estuvo aparentemente dirigido contra la comunidad chiita, según medios locales.
En tanto, el diputado Ali Hussain, citado por la agencia de noticias DPA, dijo que las bombas explotaron poco después de una procesión chiita en la zona.
Tras el doble atentado, el primer ministro pakistaní, Nawaz Sharif, pidió un refuerzo de la seguridad en todo el país y denunció un ataque “atroz”.
Parachinar está ubicada en la llamada región de Kurram, un territorio semiautónomo en la frontera con Afganistán, lugar donde vive una mayoría chiita y donde los ataques perpetrados por extremistas sunnitas son frecuentes.
Todavía se desconoce quién cometió el doble atentado.
A finales de marzo tuvo lugar un ataque similar que causó 24 muertos y 108 heridos, reivindicado por uno de los grupos más extremistas que operan en el país, Jamaat ul-Ahrar, que advirtió entonces que habría más ataques contra los chiitas.
El doble atentado de hoy fue el tercer ataque del año en la ciudad de Parachinar desde que comenzó 2017.
Además, en la mañana de este viernes un atentado con coche bomba fue perpetrado en la ciudad de Quetta, en el suroeste de Pakistán, dejando 13 muertos y 16 heridos, informó una fuente hospitalaria, citada por la agencia de noticias Reuters.
Entre los muertos hay seis civiles y seis policías.
El autor del atentado murió tras detonar su coche cargado de explosivos.
Un funcionario policial manifestó que las fuerzas de seguridad habían parado el vehículo frente a una comisaría y una escuela de niñas, después de lo cual el conductor hizo estallar la carga explosiva.
El ataque fue reivindicado por Jamaat ul-Ahrar en la página de Facebook del grupo.
Quetta es la capital de la provincia de Baluchistán, que limita tanto con Afganistán como con Irán y que está siendo el escenario de una gran violencia cometida por diversos grupos, entre militantes islamistas, yihadistas y nacionalistas separatistas.
Hacia el final de la jornada de hoy, tuvo lugar un cuarto ataque en una zona industrial de la ciudad de Karachi, también en el sur del país.
Los atacantes, que iban en moto, abrieron fuego contra un grupo de policías, provocando la muerte de cuatro de ellos y un herido, según dijo un funcionario local, Muqaddas Rehman.
El secretario general de la ONU, António Guterres, condenó hoy los atentados perpetrados en Pakistán y pidió que se lleve a los responsables ante la Justicia, según reportó la agencia de noticias EFE.
“El secretario general traslada sus condolencias a las familias de las víctimas y desea a los heridos una rápida recuperación”, indicó Naciones Unidas en un comunicado.
Guterres manifestó también su solidaridad a Pakistán y respaldó sus esfuerzos en la “lucha contra el terrorismo y el extremismo violento”.
Los violentos ataques se produjeron a tan sólo tres días del del Eid al-Fitr, una de las fiestas más importantes del Islam que celebra el final del Ramadán, el mes sagrado de los musulmanes.