DIPUTADOS BRITÁNICOS RECLAMAN QUE MAY INSTAURE BREXIT DURO

Un grupo de sesenta diputados británicos, partidarios de un Brexit duro, instaron hoy a la primera ministra Theresa May a descartar una eventual propuesta que mantenga el vínculo del Reino Unido con el mercado único tras su salida de la Unión Europea (UE).
La BBC reveló que la líder británica está barajando, entre otras opciones de ruptura con la UE, una propuesta de “asociación aduanera”.
El grupo de diputados euroescépticos que lidera Jacob Rees-Mogg, argumenta que esa asociación haría que fuera imposible alcanzar acuerdos comerciales con otros países y transformaría al Departamento de Comercio Internacional británico en “obsoleto”
El documento que se filtró a la BBC surge antes de la reunión que May tiene previsto mantener hoy con su gabinete para discutir las diferentes opciones en temas aduaneros después del Brexit.
Rees-Mogg dijo que la carta enviada a May no era un ultimátum, pero advirtió que no se comprometerá a respaldar en el Parlamento el acuerdo final del Brexit si la propuesta incluye el plan.
El problema amenaza con dividir la reunión del subcomité del Brexit y podría tener implicaciones a largo plazo para el gobierno, que después de las elecciones adelantadas quedó muy debilitado.
Los ministros partidarios del Brexit intentarán en la reunión de hoy lograr que May abandone esta opción, a la que consideraron “híbrida”. La consideran impracticable y preludio a la permanencia en una unión aduanera que rechazan.
Pero la opción que está considerando May ayudaría, según sus partidarios, a resolver la espinosa cuestión de la frontera irlandesa, y permitiría al Reino Unido cerrar acuerdos comerciales.
La frontera dura en Irlanda del Norte se convirtió en el tema más polémico en el debate sobre qué tipo de Brexit se debe perseguir, desde que la UE planteó que la opción “dura” haría renacer la frontera física entre la provincia británica y la República de Irlanda.
Como opción alternativa, los negociadores de Bruselas sugirireron que la frontera comercial del Reino Unido pasara por el mar de Irlanda, que separa ambas islas, algo que los conservadores consideraron inaceptable.
Cabe recordar que todos los miembros de la UE son parte de la unión aduanera, dentro de la cual no existen tasas internas sobre los bienes transportados entre ellos, y un arancel aduanero común acordado para los bienes que ingresan desde el exterior.
Pero a su vez el gobierno May depende del apoyo del Partido Unionista Democrático de Irlanda del Norte, que se opone férreamente a cualquier arreglo que ponga en riesgo la pertenencia de la región de Belfast a la órbita económica británica.
La semana pasada, los diputados británicos aprobaron una moción no vinculante pidiendo que el Reino Unido incluya en la negociación con la Unión Europea (UE) la permanencia en la unión aduanera después del Brexit, que fue aprobada sin oposición.
Hoy, May enfrenta una “emboscada” parlamentaria que tendría carácter vinculante, para que dé a conocer el contenido completo de sus documentos sobre el Brexit. Esta revelación podría provocar una crisis política en sus propias filas.
El jueves pasado, el gobierno de Theresa May perdió por este tema en la Cámara de los Lores, que aprobaron por amplia mayoría (348 contra 225 votos) una enmienda al proyecto de ley de salida de la UE a favor de mantener una unión aduanera con el bloque.