DE RAFAEL CORREA A LENÍN MORENO: UN CAMBIO DE ESTILO EN ECUADOR

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Ecuador vive un cambio de estilo con el presidente Lenín Moreno, con respecto a los diez años que gobernó el país Rafael Correa, mientras una denuncia de corrupción involucra al vicepresidente Jorge Glas por sus presuntos nexos con la constructura brasileña Odebrecht.
Moreno, por otra parte, enfrenta también otros problemas en su Gabinete, ya que hay varios ministros que siguen la línea trazada por su antecesor en la presidencia, entre ellos la ministra de Relaciones Exteriores, María Fernanda Espinosa.
Glas, de 47 años, último vicepresidente de Correa entre 2013-2017, fue vinculado por la Fiscalía General por el escándalo de corrupción relacionado con esa constructora brasileña. Sin embargo, el político correísta dijo que está dispuesto a someterse a todas las “investigaciones de rigor”.
Además, la Corte Nacional de Justicia (CNJ) presentó a la Asamblea Nacional (parlamento) un pedido formal para que autorice una investigación penal contra Glas.
Según declararon ex ejecutivos de Odebrecht ante la justicia, Glas recibió sobornos por hasta 14,1 millones de dólares para otorgar contratos de obras públicas, cuando se desempeñaba como ministro de Sectores Estratégicos del entonces presidente Correa, entre 2010 y 2012.
Por ese motivo, Moreno le quitó a Glas todas las funciones que tenía en la vicepresidencia, aunque no lo destituyó debido a que esa decisión es potestad de la Asamblea Nacional, controlada por la correísta Avanza País (AP).
En este caso de corrupción ya están procesadas siete personas, entre ellas un tío de Glas, Ricardo Rivera, a quien se acusa de ser uno de los nexos de la constructora brasileña en Ecuador.
A principios de agosto, el mandatario ecuatoriano anunció un conjunto de medidas de austeridad, entre ellas la venta de uno de los dos aviones presidenciales. También advirtió que iba a reducir en un 10 por ciento los salarios de los servidores públicos de nivel jerárquico.
Moreno tiene una popularidad del 76,5% en agosto, tras obtener el 76% en julio, 70,3% en junio y 66% en mayo, respectivamente.
Para Juan Carlos Calderón, director del periódico online Plan V, “hay un cambio de pensar en Ecuador, ya que no te están insultando todos los días como en el gobierno de Correa”.
“Obviamente hay un cambio. Moreno se ha relacionado con los medios de comunicación. Los ha invitado al Palacio (de Carondelet). Se ha vinculado de nuevo con el movimiento indígena. Correa les quiso quitar la sede. Tenía como 100 dirigentes acusados de terrorismo”, dijo Calderón, en declaraciones a Télam.
El desempleo, del orden del 4,5 y 5%, según la encuestadora Cedatos, es uno de los problemas que enfrenta Ecuador, que, entre otras consecuencias, hizo que en los últimos años creciera la venta callejera en el país.
“El presidente Correa dejó muchas cargas de dinamitas puestas. Esta gobierno ha ido apagando esas mechas para poder gobernar. La crisis económica es complicada. Ha crecido el desempleo”, señaló Calderón.
Moreno cumple en agosto los primeros cien días de gobierno, con diferencia de matices con respecto a su antecesor y mentor.
“Correa planteó un proyecto integral y de ruptura que recoge las aspiraciones de una población que durante décadas rechazó las políticas neoliberales, anclado además a una dinámica regional importante”, dijo la secretaria ejecutiva de la AP, Gabriela Rivadeneira, en declaraciones televisivas que citó la estatal agencia Andes.
Con respecto a Moreno, Rivadeneira dijo que triunfó la continuidad de una política pública para fortalecer el proceso iniciado hace diez años por Correa.
Rivadeneira explicó que el objetivo de ese programa es “lograr mayor desarrollo, bajar las brechas de desigualdad, garantizar la educación y salud gratuitas y universales, y el derecho a la vivienda, entre otros puntos”.
Correa y Moreno han vivido varias polémicas desde que el segundo asumió la presidencia, el 24 de mayo pasado, entre ellos por la aparente crisis en la Refinería Esmeralda, la más importante de Ecuador.
Moreno dijo que la situación heredada es de una “gran irresponsabilidad”, con varios problemas técnicos y riesgos para la integridad física de los trabajadores de la planta.
Desde Bruselas, donde reside, el ex presidente Correa (2007-2017) escribió en la red social twitter: “De ser cierto todo lo que dice (Moreno), el incompetente y corrupto sería el propio presidente: seis años como vicepresidente y cuatro en Ginebra como delegado (de la ONU para discapacidades), y nunca se dio cuenta de tanto ‘desastre'”.
En diez años de gobierno de Correa, el saldo de la deuda pública pasó de 13482 a 40461 millones de dólares, según el último informe del Ministerio de Finanzas de Ecuador. La deuda externa es de 40.000 millones de dólares.
Según el Banco Mundial, entre 2006 y 2014, el Producto Bruto Interno de Ecuador creció a un promedio del 4,3% impulsado por los precios del petróleo y el financiamiento externo al sector público.
En este periodo, la pobreza disminuyó del 37,6% al 22,5%, según este organismo multinacional.