COMIENZA A REGIR EL ACUERDO COMERCIAL ENTRE LA UE Y CANADÁ AUNQUE PERSISTEN DUDAS SOBRE SU LEGALIDAD

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El acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y Canadá, conocido como CETA, comenzará a aplicarse mañana de manera provisional con la esperanza de la Comisión Europea (CE) de que sirva de base para el futuro de la política comercial comunitaria, aunque aún suscita dudas sobre su legalidad.
“Este acuerdo engloba lo que queremos que sea nuestra política comercial: un instrumento para el crecimiento pero también para proteger nuestros valores, controlar mejor la globalización y dar forma a las normas comerciales globales”, expresó hoy Jean-Claude Juncker, presidente de la CE, a través de un comunicado.
Sobre el acuerdo, la comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmström, remarcó que el CETA es un acuerdo progresivo que “subraya nuestro fuerte compromiso con el desarrollo sostenible y protege la capacidad de nuestros gobiernos para regular por el interés público”.
Malmström hizo alusión así a una de las críticas más recurrentes de los detractores del CETA, que temen que la implantación del sistema de tribunales para resolver litigios Estado-inversor que incluye el acuerdo, pueda coartar la capacidad de legislar de los países en favor de empresas, indicó la agencia de noticias EFE.
Por su parte, Junkler indicó que el pacto “ha sido objeto de un escrutinio en profundidad” en la Eurocámara que “refleja el aumento de interés de los ciudadanos en la política comercial”, y confió en que a continuación lo aborden los parlamentos de los Estados miembros, que deben aún ratificarlo para que sea aplicado de manera integral.
Ese sistema sólo entrará en vigor cuando el acuerdo haya sido refrendado a nivel nacional por los Estados miembros de la UE.
Precisamente, el pasado 6 de septiembre Bélgica anunció que pedirá al Tribunal de Justicia de la Unión Europea una opinión sobre la compatibilidad del CETA con los tratados europeos, y planteará cuatro cuestiones al tribunal, principalmente sobre la competencia del mencionado sistema de tribunales al margen de las cortes públicas.
En paralelo, la Confederación Europea de Sindicatos (CES) aseguró que el texto final del CETA “no está completamente en línea con nuestras expectativas”, especialmente en lo que se refiere a servicios públicos, protección de las inversiones y derechos laborales, por lo que pidió activar la cláusula de revisión del capítulo sobre desarrollo sostenible del acuerdo.
A pesar de los cuestionamientos, la UE y Canadá pondrán en marcha el acuerdo, refrendado el pasado 30 de octubre tras un proceso negociador de siete años y considerado por ambas partes como el más ambicioso que hayan negociado hasta hoy.