CHINA, EN SU NUEVA ERA, BUSCA TENER MÁS TRATADOS DE LIBRE COMERCIO

“Estamos dispuestos a fortalecer la comunicación para la riqueza de los pueblos, la convergencia de los intereses y el desarrollo con todos los estados, con honestidad”, dijo hoy en conferencia de prensa en Beijing el vicedirector de Asuntos de América Latina y el Caribe del Ministerio de Exteriores de China, Zhang Run, quien sostuvo que están trabajando para lograr “más acuerdos de libre comercio” con países de la región.
En medio del 19vo. Congreso Nacional del Partido Comunista de China (PCCh), que comenzó el miércoles pasado y que concluye en cuatro días, las autoridades que llevan adelante las relaciones diplomáticas con América Latina y el Caribe refrendaron la posición china frente a la región, una relación que crece y que, para los chinos, seguirá ese mismo rumbo.
El congreso del partido es clave ya que marca las directrices de los próximos cinco años y, en su discurso inaugural en el Gran Palacio del Pueblo, el presidente Xi Jinping, que busca obtener cinco años más en el poder, delineó durante más de tres horas las ideas para seguir adelante, entre ellas, la política exterior.
En este marco, hoy, el hombre a cargo de los asuntos con la región, sostuvo que justamente este congreso –que cubren más de 3.000 periodistas, muchos invitados por los chinos- es “la mejor ventana para que los demás países puedan ver el desarrollo de China, su camino extraordinario y sentir el fuerte pulso”.
En cuanto a la relación exclusiva con Latinoamérica, el funcionario resaltó los encuentros multilaterales como G20 –que el año que viene se realizará en la Argentina-, el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), que será en Chile en 2019, y Brics como “nuevas plataformas para realizar profundos intercambios”.
“La confianza mutua y la cooperación han logrado avances históricos como el foro China-Celac, instituido en 2014 y que el año que viene será en Santiago de Chile, y la primera reunión interministerial que se realizó en 2015, que fue histórica”, enumeró, además las tres visitas oficiales de Xi, los acuerdos de libre comercio con Chile, Perú y Costa Rica y los acuerdos de alianzas estratégicas, como el que tiene con Argentina.
“Estamos realizando contactos con otros países importantes para realizar más tratados de libre comercio, estamos dispuestos a seguir discutiendo todo tipo de políticas de facilitación de libre comercio con Latinoamérica”, deslizó, aunque no quiso especificar qué países ante la insistencia de la prensa.
América Latina es la segunda región con más inversiones chinas, después de Asia, con más de 2000 empresas instaladas. “Luego de este congreso, vamos a aumentar el nivel de apertura en el acceso al mercado”, subrayó y dijo que las nuevas oportunidades están en los campos de la infraestructura y la innovación como el sistema de bicicletas compartidas, el comercio electrónico y los trenes de alta velocidad, caballitos de batalla que China quiere exportar al mundo.
“Además, hay cada vez más empresarios chinos en realizar inversiones en América Latina”, observó.
Consultado por la llamada “Great firewall”, la muralla que China pone a la Internet libre que se utiliza en la mayoría de los países y su implicancia en las relaciones comerciales, Run dijo que “la administración del espacio de la red no está en conflicto con el derecho de voz de los ciudadanos, ni con la economía china, ni con el intercambio con países”.
“Tenemos la mayor población que usa Internet. Según las leyes del Estado, aplicamos una administración de manera independiente y la constitución da el derecho de voz a los ciudadanos y, bajo ese marco, tienen que cumplir con sus responsabilidades y no pueden dañar la libertad de otras personas, ni al Estado. El espacio de Internet es un reflejo de la sociedad y hay que respetar el orden social, no se pueden llevar adelante acciones que hacen daño. Muchos países tienen medidas más estrictas que nosotros”, explicó.
Y zanjó: “El país va a seguir respetando el derecho a elegir su camino y espera que otros países del mundo puedan también respetarlo”.
En cuanto a las iniciativas para fortalecer la relación, dijo que quieren llevar “la capacidad productiva y combinarla con los recursos humanos latinoamericanos” y agregó que les interesa reforzar “el conocimiento mutuo de los pueblos” con becas y apertura a los periodistas latinos para que conozcan y “descifren la contraseña del desarrollo de China”. Habrá 500 becas en los próximos cinco años.
La ambiciosa estrategia conocida como La Franja y la Ruta, que conecta Asia, África y Europa, a través de enormes obras de infraestructura y comercio tiene, para los chinos, su natural extensión en América Latina, a la que llaman la Ruta Marítima del siglo XXI. “Queremos ver a la región involucrada y lograr un desarrollo común”, instó.
“Tenemos algo en común, somos países en vías de desarrollo y nos enfrentamos a retos parecidos, no podemos apartarnos unos de los otros y las relaciones diplomáticas de los últimos años no tienen precedente en la historia. Vamos por una nueva era de las relaciones, de cooperación conjunta, nuevos logros y confianza mutua”, concluyó.
Hasta el 24 de octubre se realiza en Beijing el congreso del Partido Comunista, la instancia política más importante del país que se lleva a cabo cada cinco años y que define las directrices nacionales e internacionales de China para el próximo quinquenio. También este año, se renovarán cinco escaños del Comité Permanente del partido, conformando una nueva generación en la mesa chica del poder chino.
Los más de 2.200 delegados, elegidos por los 89 millones de miembros del partido, debaten por estas horas -en su mayoría en sesiones cerradas al público- en el Gran Palacio del Pueblo, frente a la plaza Tiánmenn, epicentro político de China.