Cambio climático: ¿qué deben hacer las empresas?

Desde PwC Argentina enumeran las cuatro dimensiones que las empresas deben examinar en el camino hacia una economía baja en carbono:

1. Riesgos de transición: A medida que el mundo pasa a una economía con bajas emisiones de carbono, surgen tendencias políticas, de mercado y tecnológicas que presentan riesgos y oportunidades reales para las organizaciones. Las tendencias del mercado y la tecnología, como el crecimiento de la disponibilidad de vehículos eléctricos, avances en el diseño de baterías y disminución de costos de las energías renovables, deben ser comprendidos e internalizados por los líderes en sus industrias y cadenas de suministro, como parte de su estrategia de negocios.

2. Presión del accionista: Los inversores son más conscientes de los riesgos y oportunidades asociados al cambio climático y, por este motivo, disponer de información de calidad es clave para la toma de decisiones. Responder a estos requerimientos constituye un mayor desafío para las organizaciones: adaptar los sistemas de “reporting” a estas exigencias, presentando información pertinente, íntegra y transparente, permitirá poner a disposición este tipo de resultados, a la vez que fortalece los sistemas de gestión internos.

3. Presión regulatoria emergente: En junio de 2017, el “Task Force on Climate-related Financial Disclosures” (TCFD)1 del G20 publicó recomendaciones para todo tipo de organizaciones sobre cómo deberían divulgar públicamente, tanto al mercado como a los reguladores, los riesgos y oportunidades dentro de la presentación de resultados financieros. Estas recomendaciones están basadas en: gestión en torno a los riesgos y oportunidades relacionados con el clima, estrategia de las organizaciones para abordar los impactos financieros reales y potenciales derivados del cambio climático, cómo administrar sus riesgos financieros asociados y sobre qué métricas y objetivos son utilizados para evaluar y gestionar los riesgos y oportunidades relevantes.

4. Impactos climáticos físicos: Aunque la transición a economías con bajas emisiones de carbono está en marcha, los recientes eventos climáticos sugieren que las empresas tienen que afrontar impactos físicos cada vez más frecuentes y severos relacionados con el cambio climático, a corto y mediano plazo. Ello tiene implicancias para empresas con activos físicos y es clave para industrias como bienes raíces, agricultura o transporte. Las compañías cuyas cadenas de valor y suministro dependen de sectores vulnerables, también se encuentran expuestas a estos riesgos y deben explorar lo que estos patrones climáticos cambiantes significan para sus negocios.