CALIFICAN A THALER COMO UN “DIVULGADOR” DE LA ECONOMÍA DEL COMPORTAMIENTO

27

El economista estadounidense Richard H. Thaler que hoy fue galardonado con el premio Nobel de Economía por ayudar a comprender la “psicología de la economía”, fue calificado hoy como un gran “divulgador” de la economía del comportamiento que no se conformó en abordarla desde la academia sino que la hizo llevar a las políticas públicas.
El economista y periodista Sebastián Campanario, especializado en la economía del comportamiento, dijo a Télam que sintió una “alegría inmensa” al enterarse que Thaler fue reconocido con el Nobel y dijo que el galardonado es “un economista excepcional, un pionero de la divulgación de la economía también llamada behaviorism”, en inglés.
Campanario recordó que el premio Nobel de Economía del año 2002 recayó sobre Daniel Kahneman que fue uno de los primeros especialistas en abordar el tema de la economía basada en el comportamiento humano.
“Aunque Kahneman fue el primero, fue Thaler el que le puso consistencia al tema, el que llevó la economía del comportamiento al nivel más alto y la vinculó con las políticas públicas”, describió.
Recordó que junto a Cass Sistein, Thaler escribió el libro Empujón (Nudge) que se refiere al impulso que se necesita para tomar mejores decisiones sobre salud, dinero y felicidad.
“Este libro también habla sobre conciliar la economía del comportamiento con las políticas públicas. Es un divulgador. Escribe en lenguaje llano e incluso actuó brevemente en la película ‘The big short’ (La gran apuesta), donde en un cameo (aparición breve de una personalidad) se refirió a las hipotecas subrprime”, recordó Campanario.
Dijo que dentro del ámbito de la cartera de Producción, hay funcionarios que se contactan con el exterior, especialmente con ámbitos académicos de Inglaterra y usan a la economía del comportamiento en sus investigaciones.
“Acá en la secretaría de Transformación Productiva, el secretario Lucio Castro, hizo un trabajo en relación a estos temas” en el área impositiva. No obstante, Campanario consideró que en la Argentina el tema de la economía del comportamiento es abordado “de a poco”.
En tanto, el economista Miguel Angel Boggiano, que fue alumno de Thaler en la Universidad de Chicago en el 2001 y que actualmente enseña en la maestría de Finanzas de la Universidad de San Andrés, dijo a Télam que lo esencial del tema es “la influencia de la psicología en la toma de decisiones, especialmente financieras”.
Boggiano coincidió con Campanario en recordar al Nobel de economía del 2002 Dnaiel Kahneman, y dijo que “Thaler fue su discípulo” en la profundización de la economía del comportamiento.
“Cada vez más se tiene en cuenta la complejidad del ser humano para tomar decisiones. La capacidad racional es limitada. El poder de voluntad es limitado. Sabemos que comer de más no está bien pero lo hacemos. Es una conducta que nos cuesta”, ejemplificó y agregó que estos estudios tienen en cuenta también “el interés individual y el del prójimo”.
“La racionalidad limitada, el poder de autolimitarse y el interés por el otro” son ejes de la temática de la economía del comportamiento, definió Boggiano, que dirige la publicación Carta Financiera.
“Thaler estudió, describió y amplió la riqueza de la economía tradicional y la llevó al estudio de las finanzas conductales”, definió.
Thaler ha recibido ya numerosos premios por su contribución a la economía del comportamiento, señaló el jurado de la Academia de Ciencias de Estocolmo, en alusión a la disciplina que trata sobre los factores psicológicos y de otro tipo que afectan a las decisiones económicas.
El experto incorporó “supuestos psicológicamente realistas a los análisis de las decisiones que se toman en economía”, señaló la Academia en un comunicado.
Al explorar las consecuencias de la racionalidad limitada, las preferencias sociales y la falta de autocontrol, “mostró cómo estas características humanas afectan sistemáticamente las decisiones individuales, así como los resultados del mercado”, agregó la declaración de la Academia, según un cable de DPA.
En 2016 los ganadores fueron el estadounidense Oliver Hart y el finlandés Bengt Holmström, por su contribución a la teoría de los contratos.
El premio, dotado como el resto con nueve millones de coronas (unos 940.000 euros o 1,1 millones de dólares), no fue creado en el testamento de Alfred Nobel como los demás galardones, sino que fue instituido en 1968 por el Banco Central.
Pese a ello, se entrega junto a los premios instituidos por su creador (Medicina, Física, Química, Literatura y Paz) el 10 de diciembre, aniversario de la muerte de Nobel.