EX MINISTRO DE HACIENDA DE LULA LO ACUSA DE NEGOCIAR CASI 100 MILLONES DE DÓLARES PARA EL PT

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El ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva fue acusado hoy por su ex ministro de Hacienda Antonio Palocci, preso en la Operación Lava Jato, de haber hecho un “pacto de sangre” con la constructora Odebrecht por casi 100 millones de dólares para abastecer ilegalmente al Partido de los Trabajadores (PT).
Así lo informaron los abogados de Palocci, también ex jefe de gabinete de la ex presidenta Dilma Rousseff, quien declaró ante el juez Sérgio Moro y encendió una nueva bomba política en la crisis brasileña, que en vez de detenerse, con el tiempo tiene mayor impacto.
El ex ministro, preso por corrupción a raíz del capítulo Odebrecht dentro de la Operación Lava Jato, también dijo que uno de sus asesores, Branislav Kontic, le llevó al Instituto Lula unos 4 millones de reales (unos 1,2 millones de dólares) en efectivo al ex presidente.
Kontic dijo, en cambio, que ese dinero fue una donación oficial y registrada hecha por Odebrecht al Instituto Lula después de que dejara la presidencia. “Está registrado”, dijo Kontic.
Palocci declaró en una causa en la cual Moro investiga al ex presidente que gobernó entre 2003 y 2010 por un terreno que delatores de Odebrecht dijeron que la empresa había comprado para colocar allí una nueva sede del Instituto Lula.
El ex ministro dijo que ese terreno era parte de los sobornos, aunque nunca se construyó el Instituto Lula.
Palocci narró que ese supuesto pacto propuesto por el patriarca de la mayor empresa constructora de América Latina, Emilio Odebrecht, fue aceptado por Lula.
El caso llega en medio de un espiral de acusaciones contra el ex presidente, quien puso a prueba su popularidad en una gira por 21 días en nueve estados de la Región Noreste, en el marco de su campaña para las elecciones del próximo año, para las cuales es favorito de acuerdo a todas las encuestas.
Lula fue denunciado ayer junto con Rousseff por asociación ilícita por el fiscal general, Rodrigo Janot, por considerar que el PT en el gobierno organizó la red de desvíos de la petrolera estatal Petrobras.
El testimonio, en caso de que sea probado, es demoledor, porque proviene de un aliado íntimo de Lula, Palocci, ministro de Hacienda entre 2003 y 2006, tesorero de la campaña de Rousseff en 2010 y jefe de gabinete entre 2011 y 2012.
Palocci está preso y condenado a 12 años de cárcel efectiva por haber ordenado el pago en el exterior de 3 millones de dólares de Odebrecht al publicista Joao Santana por sus trabajos realizados en la campaña de Rousseff. El ex ministro negocia una delación para recuperar su libertad.
Contó detalles de una supuesta reunión entre Lula, Rousseff y Emilio Odebrecht para que en 2011, la entonces presidenta, mantenga una buena relación con la constructora.
“Las acusaciones son falsas y sin pruebas, hechas bajo presión para negociar su delación premiada. Incluso se contradice por lo delatado por los ejecutivos de Odebrecht”, dijo el abogado de Lula, Cristiano Zanin Martins.
En un comunicado, el Instituto Lula, que funciona hace dos décadas en la misma sede, en el barrio de Ipiranga en Sao Paulo, dijo que el ex presidente “jamás cometió ilícitos antes, durante o después de su presidencia”.
La acusación del Ministerio Público en esta causa sobre el terreno que finalmente no fue aceptado por los colaboradores de Lula es que sería una contrapartida por contratos de la empresa con Petrobras.
El testimonio de Palocci llega en momentos en que la delación premiada, instituto incluido en el código penal en 2013, está puesta en duda debido a que empresarios del frigorífico JBS aparecieron en una grabación afirmando que acordaron con los fiscales qué omitir en sus confesiones a cambio de ganar la libertad.
Los ejecutivos de JBS delataron al presidente Michel Temer por supuestamente recibir valijas con dinero de sobornos, lo que provocó la denuncia contra el mandatario por parte del fiscal Rodrigo Janot, quien quedó debilitado a raíz del polémico acuerdo con los corruptores confesos, que se encuentran en libertad y sin afrontar cargos.