ARGENTINA Y BRASIL EMERGEN COMO POTENCIALES ALIADOS COMERCIALES DE MÉXICO

Argentina y Brasil emergen como potenciales aliados comerciales de México ante el posible fracaso en la renegociación del Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (TLCAN, NAFTA, en inglés), sobre todo para la venta de autos y compra de maíz y soja.
Este martes finalizó la cuarta ronda de la revisión del acuerdo, en Arlington, Estados Unidos, en medio de fuertes discrepancias luego que Washington quisiera imponer condiciones “inaceptables” para México y Canadá, tales como una cláusula de expiración cada cinco años y cambios en la resolución de disputas y en las reglas de origen.
México y Canadá acordaron días pasados mantenerse en la mesa de negociaciones y no ceder ante las presiones del presidente de Estados Unidos.
La intransigencia de estos países a las cláusulas propuestas por Estados Unidos llevó al representante comercial norteamericano, Robert Lighthizer a mostrarse “sorprendido y decepcionado de la resistencia al cambio por parte de nuestros socios”, no obstante la ministra de Exteriores de Canadá Chrystya Freeland se defendió y remarcó que las propuestas estadounidenses “harían retroceder el reloj 23 años”.
Por su parte, el ministro de Economía mexicano, Ildefonso Guajardo, afirmó que su postura fue “de sensatez y no de intransigencia”.
Las señales cada vez más fuertes de que la intransigencia de Estados Unidos podría llevar a abortar el instrumento vigente desde hace casi 24 años que triplicó el comercio en la región de Norteamérica, llevaron a empresarios y al gobierno mexicano a dar los primeros pasos para reforzar el comercio con América del Sur.
De hecho, ante un posible fracaso del TLCAN, en círculos empresariales mexicanos consideran como una oportunidad la conversión de los acuerdos de complementación económica con Brasil y Argentina en verdaderos tratados de libre comercio, informó la agencia de noticias ANSA.
En abril pasado, el diario Financial Times, reveló que Brasil y Argentina serían los grandes ganadores en caso de que México decida “jugarse la carta del maíz”, pues podrían ser proveedores de este cereal para el país.
En 2016, México adquirió 2.618 millones de dólares de maíz amarillo de Estados Unidos, el 25,6% de todas las ventas al exterior de Estados Unidos, y las importaciones agroindustriales desde Estados Unidos alcanzaron los 17.700 millones de dólares anuales.
El viceministro de Comercio Exterior de México, Juan Carlos Baker, viajó con un grupo de empresarios en mayo pasado a América del Sur para gestionar la compra de cantidades crecientes de maíz y soja.
Como resultado de esta misión, en septiembre pasado se importaron 100.760 toneladas de maíz amarillo de Brasil, un incremento de 85% respecto a todo 2016 y se compraron en Argentina 67.400 toneladas del mismo cereal, alcanzando “una cifra anual récord de importación de maíz sudamericano”.
Aunque estas compras representan apenas 3% de las importaciones de México, dependiente de Estados Unidos en granos básicos, son una primera señal de un cambio en las tendencias.
Para los agricultores del medio oeste Estados Unidos, la decisión de México de interrumpir sus compras de maíz, resultará “totalmente devastador para la agroeconomía” de estados como Ilinois, Arizona, Ohio, Lousiana, Tennessee e Indiana, que por cierto son algunos de los que votaron por el actual presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.
En tanto, en materia automotriz auguran cambios similares, debido a que el presidente de la Asociación Méxicana de la Industria Automotríz (AMIA), Eduardo Solís, declaró que busca que el gobierno mexicano amplíe el alcance de los acuerdos comerciales con Brasil, Argentina y otros países latinoamericanos a fin de expandir el intercambio regional.
Entre enero y septiembre, la exportación de vehículos hacia Argentina aumentó 3%, mientras que a Brasil bajó 10%, por la recesión, pero las cosas podrían cambiar en el futuro.