ACUSACIONES CRUZADAS POR EL ATAQUE EN LA ASAMBLEA, MIENTRAS ALMAGRO PIDE URGENTE REUNIÓN EN LA OEA

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Venezuela vivió en medio de renovadas polémicas el día después del ataque a la Asamblea Nacional (AN), con acusaciones cruzadas entre oficialismo y oposición, un pedido del jefe de la OEA, Luis Almagro, para reunir de urgencia al Consejo Permanente del organismo, otro capítulo de la guerra institucional ante la decisión de la fiscal Luisa Ortega Díaz de impedir el ingreso de la designada vicefiscal, a la que respalda el gobierno, y más escenas de represión a marchas de protesta.
El Ministerio Público (MP, Fiscalía) negó la entrada a su sede a Katherine Haringhton, designada como segunda de Ortega Díaz por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) pero desconocida por la funcionaria que, en cambio, nombró recientemente a Rafael González para esa plaza.
Desde las puertas de la Fiscalía, Haringhton señaló que es una funcionaria jubilada de esa institución y que ahora tiene una “misión” que cumplir.
“Aquí estoy; yo tengo una misión, una función. He sido juramentada para cumplirla. Soy una funcionaria jubilada de la institución. Más de 23 años de servicio trabajando aquí, no soy una invitada”, dijo Haringhton, sancionada por Estados Unidos en 2015 con el congelamiento de sus bienes y la prohibición de entrada a ese país.
Después, Ortega Díaz denunció en su cuenta en Twitter “la pretensión arbitraria” de la vicefiscal nombrada por el TSJ y responsabilizó a la Guardia Nacional Bolivariana (GNB, la policía militarizada) y el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) “de cualquier situación irregular que ocurra contra la sede y funcionarios” de la Fiscalía.
Como fondo de esa polémica, el secretario general de la OEA, el uruguayo Almagro, pidió una sesión extraordinaria “urgente” del Consejo Permanente del organismo, en lo posible para mañana mismo, para discutir los “recientes acontecimientos” en Venezuela.
Los hechos a los que se refirió Almagro son los del ataque de ayer a la sede del Legislativo por parte de grupos que se identificaron como chavistas, y que dejó 20 heridos, incluyendo siete diputados.
Almagro le pidió por carta al jefe de turno del Consejo, el embajador brasileño ante la OEA, José Luiz Machado e Costa, que llame a “una sesión extraordinaria del Consejo Permanente, con carácter de urgente”, en línea con “el artículo 20 de la Carta Democrática Interamericana”.
Ese artículo establece que, “en caso de que en un Estado Miembro se produzca una alteración del orden constitucional que afecte gravemente su orden democrático”, cualquier otro país perteneciente a la OEA o el propio secretario general podrán solicitar la convocatoria inmediata del Consejo Permanente, que reúne a los representantes de los 34 países miembros.
En Caracas, en tanto, el diputado opositor Leandro Regnault llamó “canallas y fascinerosos” a quienes lo agredieron “salvajemente” en la AN.
“Cuando salimos a defender la institucionalidad y a parar la embestida de estos canallas, fuimos agredidos salvajemente con piedras, palos… y yo resulté afectado en la cabeza: recibí 10 puntos en una parte y 7 puntos en otra”, relató el legislador de Avanzada Progresista (AP), según la agencia EFE.
Del otro lado, el oficialista Diosdado Cabello culpó a la oposición del ataque. “Ahí lo que hubo fue un pueblo que tuvo que defenderse de la violencia de la derecha. Ellos (opositores) iniciaron la violencia, y creen que van a venir al centro de Caracas a fastidiar al pueblo”, sentenció Cabello, considerado el número dos del chavismo, durante su programa semanal de televisión.
Más directo fue el titular de la AN, Julio Borges, quien advirtió que el ataque fue ordenado por el gobierno de Nicolás Maduro, y por eso entre quienes golpearon a los legisladores había “dirigentes y empleados de la Alcaldía de Caracas y había candidatos a la Constituyente”.
En declaraciones a la emisora privada Unión Radio, Borges señaló que al oficialismo “se le fue de las manos” la situación y juzgó que los choques son la “muestra” de lo que puede ser Venezuela si es electa la Asamblea Constituyente que impulsa el Ejecutivo para cambiar la Carta Magna.
En la jornada se multiplicaron, además, las denuncias sobre presuntos abusos y destrozos de parte de agentes de las fuerzas públicas en la noche que siguió al ataque en la AN, sobre todo en los barrios.
Los diputados Tomás Guanipa y Richard Blanco usaron Twitter para advertir sobre abusos y represión en La Candelaria, Capuchinos y Quinta Crespo, y en El Paraíso, al oeste de la capital, considerado un bastión del chavismo.
Las denuncias y la habitualidad de las marchas habían dejado en segundo plano otra manifestación, llamada “Marcha contra la dictadura”, de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) que avanzaba hacia la sede del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) cuando fue dispersada en la autopista Francisco Fajardo. La movilización había salido de 40 puntos de la capital, consignó la agencia Ansa.
Pero más tarde, los cruces se trasladaron a importantes centros comerciales caraqueños, donde se refugiaron algunos manifestantes y donde la policía lanzó gases lacrimógenos.
Sergún la agencia EFE, el hecho dejó decenas de afectados en los establecimientos Sambil, Chacao, Lido y Paseo Las Mercedes, ubicados en los municipios caraqueños de Chacao y Miranda, considerados bastiones opositores.
“La PNB con su actuación inhumana e inconstitucional ha convertido los centros comerciales en una especie de cámaras de gas. Salvajes”, escribió en Twitter la diputada Marialbert Barrios, junto a un vídeo que muestra una cortina de humo dentro del centro comercial Paseo Las Mercedes.