Acuerdo con FMI implica un BCRA muy limitado en su operatoria

 Del acuerdo con el FMI, lo relevante es la limitación que se le impuso al BCRA. Estabilizar la economía en términos cambiarios y de precios requiere restringir sus objetivos y limitar su accionar, lo contrario a lo observado durante los últimos 18 años, período en el cual la base monetaria creció al 26,5% promedio anual.

·                     Entre los cambios operativos/cuantitativos deberá (a) limitar la expansión de la cantidad de dinero –base monetaria (“techo”) e (b) incrementar el stock de reservas internacionales netas (RIN) (“piso”). De la combinación de ambos surgen restricciones importantes y son lo que en esencia redefinen el rol del BCRA en lo sucesivo, en particular en 2019.

·                     Por construcción, estos “piso” y “techo” tienen como eje la evolución de las RIN. En base a ello, la expansión de base monetaria, que deja de tener al Tesoro Nacional como factor de expansión de la cantidad de dinero si ello no está asociado a emisiones de deuda en el exterior –o localmente con participación de inversores del exterior. Esquema similar en términos de factores de expansión al vigente en el período de la Convertibilidad, con la diferencia sustancial que el tipo de cambio ahora es flexible.

·                     En base a estos criterios/metas, es posible trazar un sendero de expansión de la base monetaria de aquí a junio de 2019. En efecto, el Programa acepta una aceleración en la tasa de crecimiento de la base monetaria en las próximas semanas. Mientras que en la actualidad la base crece al 30% interanual, a fines de junio-julio se espera que esté creciendo al 39-40%.

·                     Evidentemente en el acuerdo se contempló la posibilidad de que se (a) aumente el encaje sobre depósitos para reducir liquidez y/o (b) tolerar un aumento en la oferta de dinero si al vencimiento de las LEBACs no se lograse renovar una parte. En efecto, en la última licitación se renovó sólo el 60%, a pesar de haber subido la tasa al 47% anual, con lo cual la oferta monetaria se expandió en 200.000 millones de pesos (20% de la base monetaria).

·                     Si bien luego el BCRA absorbió una parte en el mercado secundario mediante la venta de LEBACs y el Tesoro anunció que destinará 70.000 millones de lo levantado en la última colocación de bonos a contraer oferta de dinero, el excedente sería del orden de 70.000-80.000 millones de pesos. La estacionalidad en la demanda de dinero de fines de junio juega a favor, pero por un tiempo limitado. No en vano en el acuerdo con el FMI se incluyó un límite máximo de inflación anual de 32% para fin de 2018.

·                     Sin embargo, en 2019 puede verse un límite importante en la tasa de expansión, que pasa de algo más del 45% anual a fines de 2018 al 19% a fines de junio, expansión consistente con la meta de inflación de 17% definida en el Programa para fines de 2019.

·                     La caída en la tasa de expansión de más de 25 pps indica un límite no menor a la liquidez para el año que viene. En el medio, la estrategia para ir desmantelando el stock de LEBACs y la flotación del tipo de cambio no dejan de presentar desafíos importantes a un BCRA más limitado en sus operaciones.