Ante la presente situación de excepcionalidad inédita, muchos gobiernos locales optaron por adaptar el funcionamiento del gobierno, para dotarlo de mayor capacidad operativa. El presente informe refiere a los cambios asociados a la generación de espacios de coordinación dinámicos y a los esfuerzos en materia de digitalización de la gestión local.

Los gobiernos locales cuentan con un presupuesto más modesto que los niveles provinciales o nacionales, por lo que, la coordinación de acciones entre las diferentes áreas y niveles de gobierno (nacional y provincial), y con actores de la sociedad civil resulta imprescindible para poder potenciar y fortalecer el impacto de cada una de las medidas implementadas. Dicha articulación muchas veces se lleva adelante gracias a la buena predisposición de las personas que integran las diferentes áreas y niveles de gobierno; otras instancias de coordinación se crean por decreto o resoluciones y se establecen reuniones regulares, institucionalizando las dinámicas de trabajo y modificando así el funcionamiento y estructura del Estado.

Asimismo, a fin de cumplir con los protocolos establecidos en el marco de la pandemia, sin dejar de lado las acciones concretas para poder dar respuestas a las necesidades de la ciudadanía, los municipios debieron adoptar medidas operativas específicas que involucran la digitalización de servicios, o la creación de herramientas digitales para que el ciudadano pueda realizar trámites y gestiones municipales de manera “no presencial”.

En este contexto, a partir de las prácticas observadas en los diferentes municipios a
nivel global, se destacan cuatro líneas de acción principales: a) conformación de
Comités de Crisis, b) generación de mesas de coordinación público-privadas e
instancias de coordinación interjurisdiccional, c) aplicación de Sistemas de Decisión  para la Gestión del Riesgo, y d) transformación operativa asociadas a la digitalización de servicios.

(Fuente: IERAL)