A PROPÓSITO DEL CONGRESO DE ENERGÍAS RENOVABLES

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Argentina está, también en el ámbito de la energía, intentando recuperar el tiempo perdido en el desarrollo de las energías renovables ya que cuenta con calidad y volumen de luz y viento equiparables a los mejores lugares del mundo. Este camino había sido transitado primero por Europa por la falta de recursos energéticos. Países como Alemania, por ejemplo, tuvieron que ponerse a desarrollar alternativas de suministro y eso les implicó desarrollar energías limpias. El desarrolló siguió en Canadá a partir del 2009 y en los Estados Unidos algunos años después.

Afortunadamente para los argentinos, a fines de 2015 se sancionó la ley 27.191 de Fomento para el uso de Fuentes Renovables de Energía destinada a la producción de energía eléctrica que exige a los grandes usuarios abastecerse en un 8% para el 2018, llegando gradualmente al 20% para el año 2025. Desde la sanción de la ley, pero principalmente desde la reglamentación para compra-venta privada que salió hace 2 meses, los grandes consumidores han estado informándose y analizando alternativas de abastecimiento limpio.

El sinceramiento de las variables económicas que ha encarado el actual Gobierno, entre estas el costo de la electricidad que comienza a reflejar el costo real, hace que los grandes consumidores hayan comenzado a planificar formas de abastecerse a menores costos, mejorando su competitividad operativa. Si hoy el costo promedio del MW/hora de energía eléctrica es de US$ 100, el costo promedio para renovables es sin duda más bajo. Con lo cual, además de cumplir con lo que reglamenta la ley, podrán acceder a fuentes limpias a costos menores a los de la energía tradicional.

Las alternativas son básicamente tres. La primera y la más simple es continuar abasteciéndose desde el Estado, con Cammesa como la distribuidora estatal, dado que la ley ha creado un mercado de compra-venta de energía eléctrica con un precio fijado por el Estado.

Sin embargo, hay otros mecanismos que, a largo plazo, permitirán un abastecimiento más barato y autónomo. Me refiero a una segunda alternativa, que es comprarle a un generador privado la parte de energía renovable o la que necesite. Es el generador privado el que ha hecho la inversión, y por tanto implica acuerdo entre partes, regulado por la ley, a largo plazo (entre 12 a 15 años es el período que se estima). La tercera alternativa es la generación propia a través de la instalación del equipo generador en predio propio –llámese techo de fábrica, playa estacionamiento-  o predio contiguo, con la alternativa de que la inversión sea de la propia empresa o de que se contrate a un operador especializado para que haga la inversión y la explote. Estos dos últimos escenarios permiten a los grandes usuarios un marco de previsibilidad en los costos y en el abastecimiento.  

Contar en el país con el marco jurídico que permite este tipo de acuerdos de compra-venta entre privados es un gran logro de esta gestión del Ministerio de Energía, atrayendo inversion extranjera al país. El ímpetu que se ve desde distintas cámaras empresarias que informan a sus empresas socias, de la Subsecretaría de Energías Renovables que brega por completar el marco jurídico del sector con el impulso a la Ley de Energías Distribuidas que se viene, y la academia que diseña programas de posgrado para capacitar a quienes serán los especialistas del futuro, traza un panorama muy optimista que el Congreso AIREC de Energías Renovables ha sabido poner en valor.

Isla Power Argentina

Isla Power es un desarrollador de proyectos de generación de energía renovable fundado en 2015 en Canadá por Antonio Antonopoulos, Martin Pochtaruk y Nigel Etherington, tres profesionales del sector con gran experiencia en cada una de las fases del ciclo de vida de la generación de energía limpia: desarrollo, Ingeniería de diseño, financiación, construcción y fabricación.