REFUERZAN LA OFERTA ELÉCTRICA DE CENTRALES TÉRMICAS PARA REDUCIR EL RIESGO DE APAGONES

La incorporación de 17 nuevas centrales térmicas (o ampliaciones de plantas existentes) sumó en poco más de un año y medio unos 1.400 Mw de potencia de generación eléctrica al Sistema Argentino de Interconexión (SADI), en respuesta a una convocatoria realizada por el Ministerio de Energía y Minería para mitigar el riesgo de apagones.

El refuerzo eléctrico, cercano al 4% del parque instalado en el país (de todas las fuentes), corresponde a casi la mitad de las obras comprometidas por un conjunto de empresas, ante el llamado gubernamental para satisfacer requerimientos esenciales de la demanda en el verano e invierno pasados, y para el período estival 2017-18.

El ministro Juan José Aranguren realizó un llamado en ese sentido en marzo de 2016, en una de sus primeras medidas en el marco de la Emergencia del Sector Eléctrico Nacional, dictada en diciembre de 2015.

La convocatoria efectuada a través de la resolución 21 de la Secretaría de Energía Eléctrica, del 23 de marzo del año pasado, señalaba que el sistema se encontraba en un “estado crítico”, tal como lo manifestaron las condiciones de operación explicitadas por el organismo encargado del despacho.

La Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa) había advertido un mes antes sobre “la necesidad de incorporación de nueva capacidad de generación de energía eléctrica firme para el período estacional de verano (noviembre 2016 – abril 2017) por sobre la prevista que ingrese durante tal período”.

La convocatoria a manifestaciones de interés apeló a “inversores ajenos al Estado nacional, que sean o estén en condiciones de ingresar como agentes generadores, cogeneradores o autogeneradores del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) para la instalación de nueva oferta de generación”, y aprobó proyectos por 3.134 Mw.

Entre las novedades del llamado para atraer la mayor cantidad de ofertas, el Ministerio estableció la prioridad de pago para los contratos de demanda mayorista, y dispuso que la disponibilidad de potencia se reconocería en dólares por Mw por mes, mientras la energía eléctrica a producir sería pactada en dólares por Mw/hora.

Las nuevas incorporaciones al SADI se produjeron a partir de febrero pasado, y las tres mayores fueron las de las centrales bonaerenses Matheu II (de APR Energy, 221 Mw) y General Rojo (de MSU Energy, 143 Mw); y la neuquina Loma de la Lata II (de Pampa Energía, 101 Mw).

El informe de Energía y Minería destaca también los casos de las plantas térmicas de Zappalorto (también de APR, 100 Mw adicionales); Pilar (de Pampa Energía, 99 Mw extra); y Ezeiza I (de Albanesi, 92 Mw más), todas en la provincia de Buenos Aires.

Al llamado de la resolución 21 de la Secretaría de Energía Eléctrica corresponden también las ampliaciones de la generadora bonaerense 9 de Julio (Centrales de la Costa Atlántica, 91 Mw); Caimancito, en Jujuy (de Sullair, 89 Mw); y Pérez, en Santa Fe (de Secco, 76 Mw).

Otros 12 proyectos de centrales térmicas aprobados en el marco de la emergencia eléctrica por el Ministerio de Energía y Minería -por más de 1.680 Mw- se encuentran en distinto grado de avance, y salvo en un caso, las obras respectivas ya promedian más de 60%.

Antes de fin de año está previsto que ingresen al SADI ocho de esos emprendimientos, y el resto lo hará hasta el 1 de febrero de 2018.

La próxima central a entrar en funcionamiento, el 30 de noviembre próximo, será Loma Campana II, en Neuquén (de YPF Generación (105 Mw), concluye el informe de la cartera energética.