2018: LA ECONOMÍA TENDRÁ IGUAL RITMO A 2017

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Investigadores del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral), de la Fundación Mediterránea, consideraron que la recuperación de la economía en 2017, con una variación del PBI (Producto Bruto Interno) cercana al 3%, “apunta a continuar a un ritmo similar en 2018, un fenómeno que no sucedía desde 2010/11”.
Los analistas, según publican hoy en el sitio web oficial de la entidad, no obstante advierten que “de la mano de las altas tasas de interés y de un gasto público que sube menos que la recaudación, las políticas monetaria y fiscal serán menos expansivas de aquí en adelante”.
Resaltan que ante esa situación los principales socios comerciales (Brasil y China, en particular) “pueden jugar de contrapeso” y, sobre todo, la ampliación del horizonte político derivada de las legislativas de octubre y del Pacto Fiscal “ayudará a materializar inversiones, aunque en una gama no demasiado amplia de sectores, por la acotada rentabilidad existente y la demorada reforma laboral”.
El análisis del Ieral lleva la firma de su vicepresidente, Jorge Vasconcelos, bajo el título: “Dos años de crecimiento, pero aún a la interperie”, y en el plano internacional considera que “las condiciones financieras no deberían sufrir alteraciones bruscas y el PBI mundial podría acelerar algo más”.
Sin embargo, advierte que “existen riesgos, por suba inesperada de la inflación y de las tasas de interés en los Estados Unidos, o el estallido de una de las tantas crisis geopolíticas posibles”.
En ese contexto del análisis, remarca que “así como la Argentina hoy resulta atractiva para cierto perfil de inversores es, al mismo tiempo, un país vulnerable, por sus déficits gemelos (fiscal y externo), por la dependencia en su financiamiento, y porque está a mitad de camino en objetivos claves como domar la inflación y lograr que las exportaciones reaccionen.
“Sin estos logros, el viaje seguirá siendo a la intemperie”, advirtió.
Por otra parte, sostiene que así como el 2016 había sido un año cargado por la incertidumbre, particularmente en su primera parte, el 2017 termina siendo muy positivo para los emergentes, por la magnitud de los flujos de capital, la recuperación del comercio mundial, la permanencia de las condiciones de liquidez y un crecimiento bastante sincronizado de las distintas regiones del planeta.
También pronostica que para el 2018 no se ve la amenaza de un “super-dólar”, ya que Estados Unidos convive con un déficit de cuenta corriente (Balanza de Pagos) de 3,4 % del PBI, contra un superávit de 3% de la Eurozona.
Como conclusión del análisis, destaca que Argentina se posiciona como “uno de los países de la región con horizonte político más amplio -después de las legislativas de octubre-pero, al mismo tiempo, uno de los más vulnerables si es que en el escenario internacional irrumpe algún cisne negro”.