Tres provincias no tienen intendentas y otras tres apenas una sola. En Buenos Aires, donde se encuentra el 40% del electorado nacional, solo el 3% de las intendencias son conducidas por mujeres. De las 23 capitales provinciales, únicamente en dos hay intendentas. Las intendencias del Peronismo tienen mayor participación de la mujer que las de Cambiemos. 

Un nuevo informe de la Universidad Austral revela que el equilibrio de género en la política argentina está lejos aún de concretarse. Relevados los 2.292 municipios que datan oficialmente en el país los ministerios de Economía y del Interior de la Nación, solo 1 de cada 10 tiene a una mujer como intendenta. Sumado al hecho de que en materia de Poder Legislativo, solo 3 de cada 10 mujeres ocupan una banca, el dato delata una notoria subrepresentación de las mujeres en todos los niveles de gobierno, y esto es un déficit severo para la democracia. Así lo demuestra un informe elaborado por la Escuela de Política, Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Austral. 

La participación y el empoderamiento político de las mujeres es todavía un reto en nuestro país. En San Juan, Santa Cruz y Tierra del Fuego no hay intendentas. En Formosa, Mendoza y Catamarca hay una sola en cada provincia, y esto, en pueblos de muy escasa población. Como contrapartida, Tierra del Fuego tiene gobernadora y casi el 50%  de bancas del Senado ocupadas por mujeres. En Santa Cruz, hay gobernadora y solo 2 de cada 10 legisladores son mujeres. Y Catamarca es un caso para el análisis: tiene gobernadora, 3 de cada 10 diputados son mujeres, pero apenas una sola intendenta en toda la provincia, y cero senadoras.  

En cuanto al principal distrito electoral del país, Buenos Aires, sobre 135 municipios, apenas el 2,9% están en manos de una mujer. 

Otros dos datos muy interesantes surgen del análisis enfocado hacia los movimientos políticos: uno, el Peronismo (en sus distintas denominaciones y alianzas) tiene más intendentas o jefas al frente de comunas que Cambiemos. Dos, la tendencia muestra que cuanto más pequeñas son las localidades, más accesible es para las mujeres llegar al poder. En cambio, cuanto más grandes o representativas son, mayor predominancia masculina aparece. De tal modo que de las 23 ciudades capitales de provincia, solamente en dos hay una mujer ocupando la jefatura de gobierno: Santiago del Estero y Rawson. En el 91,3% de las capitales, el mando queda en manos de un varón. 

En Argentina, las mujeres que ocupan cargos en los gobiernos provincial o nacional tienen, como en casi todos los países latinoamericanos, el antecedente de la participación en ámbitos comunales. Por lo cual, vedar ese ejercicio local es plantarle a las mujeres barreas en la puerta misma de entrada. 

De todos modos, hay notas de esperanza. En 2007, el porcentaje de intendentas en Argentina era de 8,6. En 2018, de 11,7%. 

Respecto de América Latina, Argentina se sitúa por debajo de la media del continente, ubicada en 14,6%.
Ante este panorama, el informe plantea 7 propuestas tendientes a la equidad. Erradicar las desigualdades en la mismísima esfera de poder y de toma de decisiones es dar un paso al frente, ineludible ya, hacia una sociedad más justa y una convivencia humana más equilibrada en necesidades y en respuestas.